17.6.11

Las palabras y las cosas

Dice el diccionario que la decepción es un pesar causado por un desengaño. Se supone, entonces, que para sentirme decepcionada ante algo, debería haber desconocido cierta verdad que, al salir a la luz, me sacara del error en el que estaba. Ahora bien, no dejo de preguntarme cómo se llama el estado al que llega uno cuando, conociendo esa 'verdad' o suponiéndola, decide dejarla en suspenso, como para darle un changüí [?] a la situación. Si lo sabía, si podía predecir lo que iba a suceder, entonces, no fui víctima de un engaño y, por tanto, no es decepción esto que he sentido. Entonces, ¿qué es?
¿Puede uno decepcionarse si no ha habido desengaño, sino simple confirmación de algo que uno ya sabía pero que no quería ver del todo o que, en el fondo, se resistía a creer? ¿La suspensión de la creencia funciona como desengaño?
'Lecciones recibidas por experiencias amargas' es la definición que más me gusta de desengaño.
Y así está la cosa.


10 comentarios:

Maggie dijo...

PRIIIIIIIIII
PLIIIIIIIIII

Maggie dijo...

Mmm, en mi caso, el engaño sería pensar que la situación iba a cambiar, o funcionar, o mejorar o cualquier cosa que no haya ocurrido. No! Reformulo... En mi caso, el engaño habría sido intentar convencerme de que sería capaz de creer eso.
Saludos!

Gabriela dijo...

Nahhh... Eso es hacerse la boluda lisa y llanamente, profe (y acá habla la experta, así que por favor me hace silencio y escucha).
Si venías en la ferrari a 400 km por hora y viste la montaña adelante pero, ojo al piojo que es importante, DECIDISTE seguir y te la pusiste de lleno, no está mal, lo decidiste y sabías a lo que te exponías, a llorar a la iglesia. Eso no es decepción, eso es decidir y bancarse las consecuencias, pero la clave está justo en la palabra con mayúscula, porque si viste la montaña, viste que te ibas acercando, pero jugaste con el tiempo pensando que por ahí en una de esas la montaña se corría sola... y... ajo y agua, profe.
Besos y se me cuida, tamos?

Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro dijo...

Voy a hablar por mí, pero creo que somos bastante parecidas. Ese changui, conlleva el deseo/esperanza de que la persona en cuestión cambie, mejore, se reivindique. Cosa que casi nunca sucede. No hay peor ciego que el que el que no quiere ver, dicen tambien.

Qué le vamos a hacer, le vemos siempre lo bueno a todo lo malo. Tendrá que ver con haber vivido y transitados situaciones de mierda.

Y asi, credulas como somos, o medio boludas, llegara el dia en que ya no nos caguen. (cruza los dedos)

GABU dijo...

La decepción para mí vendría a ser algo así como consagrarse de pánfila...

P.D.:Uno siempre apuesta a que los soretes no flotarán en el agua aunque al confirmarlo la frustración es inabarcable... :S

BESOS Y DESENGAÑOS

Gaby Cuenteando dijo...

Buff, hace un rato que vengo engañándome sobre alguien, pero lo considero un engaño propio y cada vez que me encuentro frente a esa montaña me digo 'jodete, si ya lo sabías'. En fin, habrá que aprender a no engañarse o, al menos, a bancarse el propio 'te lo dije'.

Beso!

Maggie dijo...

Gaby Cuenteando:

Habrá algo peor que "el propio te lo dije"?? En serio, creo que sería peor saber que tú lo veías venir, a que venga otra persona y lo diga (igual, no siempre tomamos en cuenta los consejos que nos dan).

Fritz dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Alma Regnis dijo...

La gente no cambia, sabelo :)

Etienne dijo...

Habría que ser muy ciego, o ser muy inocente para caer en un desengaño, me parece. En general, tenemos indicios que nos rehusamos a ver o a interpretar como señales de que algo anda mal. De golpe, la verdad explota en la cara.
Y nos hacemos los desengañados.