13.6.11

El jogging de Lionel Hutz

A veces, los avatares del destino, que es siempre funesto, te obligan a interactuar con los vecinos. A veces, es la coincidencia en el uso del ascensor; otras veces, una supuesta filtración de tu baño que se refleja en el techo del baño del vecino de abajo. Otras, tu gato se enamora de la vecina de al lado y te obliga a interactuar a punta de revoleo de plato y de clavada de uñas masiva en los muebles.
La calidad de la interacción depende, lógicamente, del vecino en cuestión. Si tu gato adora a tu vecina, a vos ya te cae bien, aún sin saber por qué. Ahora, si te toca subir en el ascensor con una señora que trabaja de aromatizador de ambientes (y el aroma que siempre tiene cargado es 'moho y queso rancio con toques de falta de jabón'), la cosa se complica. No hay intención de ser ameno que aguante ante el ataque aromatológico que estás recibiendo, así que, aprendés a subir por la escalera, aunque dejes los pulmones en el camino y esperás reducir, de ese modo, la interacción al mínimo.
Pero en un edificio viejo, no interactuar con el vecino de arriba o con el de abajo es una tarea casi imposible. Hay gente que cree que siempre es más fácil la comunicación triangular. Entonces, si les aparece una mancha en el techo, no suben, te tocan el timbre y te comentan su problemita. No, les parece más eficaz llamar a un tercero, para que ese te llame a vos y te explique. 'Quizás, el vecino está muy ocupado como para venir a tocar el timbre', pensás y después caés en la cuenta que no: que ese vecino que mete la burocracia infame en tu hogar es el mismo señor que te cruzás todos los días, a toda hora, vistiendo invariablemente su jogging dominguero. Invariablemente. Todos los días, a toda hora. ¿Queda claro?
Como cada vez que le tocás el timbre (invariablemente, cualquier día, a cualquier hora), le interrumpiste un escrito en el que estaba trabajando y, por eso, hemos dado en llamarlo Lionel Hutz. Y nos da un poco de miedo, a decir verdad. Porque en cada interacción nos enteramos de cientos de cosas que no preguntamos y que no nos interesa saber. Porque toda esa gente con la que parece que está todo bien pero que, al final, termina triangulando sus pedidos y haciéndose llamar por su título universitario en lugar de por su nombre, nos produce un escozor de esos que te dan ganas de salir corriendo en la dirección contraria. Y claro, no podés, porque vivís ahí y sabés que vas a encontrarte con su jogging cada dos por tres.
De todas formas, vamos aprendiendo a vivir con esto, aunque no podemos dejar de preguntarnos si no sería mucho mejor tener que hacerle las compras a la anciana hiperobesa que vive en el décimo piso y manguerearla en la terraza una vez por semana, antes de interactuar con esta clase de especímenes en jogging que pretenden, como decía mi abuelo, cagar más alto que el culo; metáfora simple si las hay, pero tan tan apropiada aún para los tiempos que corren [?]. Como para que te des una idea.

8 comentarios:

Hernán dijo...

Pobre señor Hutz, no tiene nada más interesante que hacer.

¿te imaginás lo que sería un mundo sin abogados?

Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro dijo...

AJAAJAJAJ me muero!!!!!!!! manguerear a las del 10mo seguro seria mas productivo que ver el jogging de este señor.

Los compadezo, realmente,


PLi y Priii

Thamaz dijo...

Dr. Cecil,

Alguien dijo alguna vez:

"Cómo llamarías a tirar 100000 abogados a un precipicio?"

"Un buen comienzo".

Propongo que empecemos con su vecino, el señor Hutz.

Y respecto a su vecina del 10: No penso en llamar a la fundación Save The Whales?

Thamaz
La antorcha es Dios y Cecil es su profeta

Bella dijo...

Recordadme comparar notas sobre vecinos la próxima vez que vengan, no creo que nada supere a mis Evangelistas Exorcistas :D


Dicho esto, compadézcolos y oro a Lucho nuestro Señor para que el jogging prontamente reciba un agujero en las zonas pudendas y que la señora olorosa se enamore del señor Hutz, así se instala en su departamento y lo mata con el olor a pata.

Besis xD

Etienne dijo...

La actitud cobarde y solapada del vecino que introduce la burocracia en medio de sus reclamos es concordante con el título que ostenta el sujeto.
No se puede esperar demasiado de alguien así, más teniendo en cuenta que estropea los ojos de sus vecinos y atenta contra el buen gusto de la moda paseandose con ese jogging poco apropiado.
Yo sé que con este comentario lleno de epítetos poco generosos hacia los leguleyos me voy a ganar una carta documento pero bueh...

GABU dijo...

Ciertamente existe muchísima más gente de la que cada uno de nosotros cree que pretende cagar más alto de lo que el culo le da y eso ya de por sí es patético,aunque si le adicionamos que además sus ínfulas de DON NADIE los hace ser antes que una persona un título universitario,estamos frente a un parásito humano!!!

P.D.:CECIL,se han puesto a pensar que cada vez tienen vecinos de la peor calaña??
No han chequeado que el switch 'radiador' este en off??? O_o

BESOS EN JOGUINETA DE LUNES =)

máx dijo...

Querida cecil, no se puede decir más de lo que has dicho. También mi flia está justamente lidiando con un temita que originó un abogado "non-santo" (digamos, para no ser grosero).
Espero que lo puedan solucionar pronto y le deseamos todos a él una fuerte quebradura de pierna (no provocada, el karma existe!)
Saludos!

Thiago. dijo...

Esa frase de tu abuelo es genial, se la copio a otra abandera de la enseñanza que es 'Ivonne Martínez' (Ya te la nombré y sé que soy denso al respecto).

Respecto a los vecinos, viví años en un edificio, 15 para ser exactos, dos diferentes, con mi vecina de al lado tuvimos una relación de abuela-nietos (mis hermanos y yo), mis padres la adoran y se llama Aurora.

No puedo decir lo mismo del resto del conglomerado. No me gustaba tener relaciones con ellos y odiaba el pequeño ascensor que me obligaba a tener conversaciones intrascendentes y ciertamente INNCESARIAS.

El PH con entrada única que vivo es genial NO tengo contacto con mis vecinos de abajo salvo cuando ésta grita. La relación con el vecino tiene que ser A CARA DE PERRO.

Si no sé cómo se llaman, ¡mejor! No hay interés en la otra persona.