16.12.10

Promesas de lata

Acabo de perder una hora de mi vida en presentar un reclamo absurdo y sin sentido, que probablemente corra igual suerte que mis títulos: convertirse en papel picado de festejo cuando alguna de las empleadas se jubile o lleve masitas para festejar el nacimiento de un nieto. Sin embargo, no es eso lo que me ha perturbado: lo que ha turbado mi espíritu han sido las charlas de las docentes que fluían a mi alrededor. Hablaban de la desfachatez de los gremios docentes, que acompañaron esta supuesta titularización masiva. Hablaban de lo desprolijo y turbio de todo el procedimiento. Hablaban, se quejaban, ponían caras de indignación y hacían mucho gesto negativo con la cabeza, pero estaban ahí, tratando de atrapar siquiera un pedacito de ese cadáver podrido que es el sistema educativo.
Yo no iba a presentar el reclamo, porque me niego a ser cómplice de algo que, sospecho, es una mera pantomima electoral. Sin embargo, tampoco hay derecho a que ensucien mi legajo diciendo que 'no tengo título' cuando en realidad lo tengo y a ese sólo efecto presenté la nota infecta y mal redactada [que corregí, por supuesto] que ofrecían como "modelo" de queja. Lo mío es, si se quiere, puramente anecdótico. Pero los reclamos de los 300 docentes que presentaron sus quejas antes que yo no es anecdóctico: hace años que esa gente está dentro de ese sistema, siendo cómplices bajo las excusas infames de que 'las cosas son así'. Todo el sistema es vejatorio y ellos se dejan. ¿Cómo pretendemos que algo cambie si, en el fondo, siempre hay una manga de inescrupulosos quejándose de la boca para afuera, mientras tratan de arañar un cacho de lo que quede, por las dudas?
"Yo me pregunto, con este lío, en qué va a quedar todo esto", le decía una docente a otra, temiendo que tantas horas de idas y venidas quedaran en la nada. No se preguntaba qué clase de sistema de mierda está legitimando y sosteniendo con su presencia: se preguntaba si, al final del arco iris, tendría la posibilidad de hundir sus manos en la olla de las monedas de oro [que aquí son de lata y están tan deterioradas por el manoseo que dan asco].
Y algunos todavía tuvimos el tupé de hacer una maestría que nos habilitara a gestionar proyectos educativos con eficiencia. Decime para qué, Ernesto, para qué. Para estar en los márgenes, amordazados como rehenes de tanta miseria.
La semana que viene, me voy a ir a orar al templo de Nuestro Señor Lucho, a ver si mi fe da frutos de una buena vez.

8 comentarios:

Bella dijo...

Priiiii
Pliiiiiii

No entiendo cómo no aprovechaste tanto papel inútil junto y no empezaste una fogata con tus antorchas!


Estoy indignadísima, no puedo creerlo... o no, mejor sí: cuanto menos educación tengan los corderitos más fácil será arriarlos, no?

La Pé dijo...

Creo igual que Bella, es mucho más fácil de llevar a un ignorante, que a un pensante.
El retiro espirituoso en el templo servirá mucho, vas a ver. Oren por nosotras!!!

MateConDuraznos dijo...

No sé qué decir.
Leer sus posts sobre estas cosas siempre me dejan desinflada, como pegada al piso.
En el mismo lugar en el que deben estar nuestras proyecciones de futuro como país...

Artus dijo...

será cuestión de orar, nomás :P... y NO como leí, una vez, horar y todavía no sé si fue un horror de ortografía o como un MAL sinónimo de horadar (q' no existe, obvio) :)

q' Lucho te guíe ;)

Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro dijo...

Oh, mi querida, en tu peregrinacion de la semana que viene, vamos a ir a la capilucha de lucho, para encenderle velas al santo de las injusticias y que queme todo, absolutamente todo, en el ministerio de santa fe, incluídos los reclamos de esas maestras que se quejan sin hacer nada.

Cecil dijo...

capilucha JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA


Llevo mis ofrendas al sacrosanto recinto de Lucho Nuestro Señor y una enorme lista de voluntarios para el sacrificio anual. Besis.

GABU dijo...

Bueno,a vos al menos,Oh,CECIL,te quedan ganas de 'orar' ,algo es algo,no??
Hay genteS que ni en el agnosticismo màs absoluto encuentra consuelo...

P.D.:Ahì esta!! Yo tambièn me pregunto para què catzo nos seguimos quejando sin hacer nada y/o lo poco que esta al alcance??
Serà que sòlo nos queda la queja al estar inmersos en este cloacal argento... ¬¬?


BESOS Y PROTESTAS

REM dijo...

Coincido con BELLA Y LA PE.
Asqueante realmente la situación y mucho más cuando una se da cuenta que las mismas profesoras y maestras prefieren eso antes de tratar de cambiar algo.
Me uno desde la lejanía a sus oraciones para con nuestro Señor Lucho