27.11.10

Los reidores a destiempo

Vas al cine o al teatro y allí están ellos: a simple vista, parecen espectadores comunes y corrientes, que han pagado su entrada como todos y que esperan con paciencia a que empiece la función. Sin embargo, cuando las luces se apagan, una rasgo de su naturaleza que permanecía agazapado en algún rincón de su psiquis empieza a chirriar como una uña contra un pizarrón. Necesitan sacarlo de sí mismos y arruinar cualquier momento de profundo dramatismo que los demás [los que sí estamos entendiendo la obra o la película] estamos experimentando.
Sí, señores, se trata ni más ni menos de los reídores a destiempo, de esos perniciosos seres que nos sacan de un plumazo de la magia del espectáculo y nos recuerdan que estamos inmersos en un mundo lleno de individuos que creen que tienen derecho a ver una obra simplemente porque fueron hasta allí y pagaron una entrada.
A lo largo de los años, los reidores a destiempo me han arruinado cientos de películas y unas cuantas obras de teatro y, por supuesto, han salido impunes de semejante atropello. Como uno no es como ellos y todavía guarda cierto respeto por los actores y por los otros espectadores, no puede darse vuelta y gritarles cosas del tipo: "Si no estás entendiendo lo que pasa, hacete el inmenso favor de guardar silencio" o "Escuchame, bobito, eso que parece gracioso es un recurso del autor para enfatizar lo terriblemente horrendo de la situación. Si volvés a reírte, van a tener que extirparte la butaca con cirugía proctológica".
Gracias a estos personajes nefastos que pululan por el orbe, he desarrollado una reticencia atroz a compartir con ellos cualquier clase de espectáculo público y, las pocas veces que decido romper las promesas que me he hecho a mí misma, no tardo en reconocer el error que he cometido. Entiendo que todos tenemos, en teoría, el mismo derecho a ver determinada obra. Perfecto, pero estaría bueno [?] que antes de vender las entradas, los potenciales espectadores debieran completar un test, por ejemplo, que los habilite o no a ver la obra. Si los resultados del test revelaran que estamos frente a un reidor a destiempo, el sujeto en cuestión debería ser obligado a vestir una remera que notifique a los demás su condición. Recién en ese momento, la democracia será real y yo tendré la posibilidad de elegir si quiero sentarme junto a ellos o si prefiero volver a mi hogar. Pero que te metan de prepo en una sala atiborrada de ellos sin avisarte, es una traición espantosa que no deberíamos seguir permitiendo.
Un mundo con menos desubicados en el horizonte, ¿es mucho pedir?

21 comentarios:

Gaby dijo...

Priiiiiiiiiiiiiii

Gaby dijo...

Ajajajaja, adónde corno fueron?

Gabyta dijo...

claramente el Pri de Gaby no vale.
Asique Priiiii

Por eso no voy al cine, porque cada vez hay mas reidores y aplaudidores (?). No me gusta que la gente aplauda escenas de la pelicula.
Beso!

Cecil dijo...

Gaby: fui, porque H no quiso venir ¬¬ fui con mi cuñada a ver una obra de un amigo [?]. el público daban ganas de matar o morir :(

Cecil dijo...

Gabyta: A mí también me ENARDECE la gente que aplaude en el cine. ¿Son bobitos? ¿A quién aplauden? ¿Está el director en la sala y no me di cuenta? Los odio ¬¬

aguante el cine IN DOORS

:D

máx dijo...

Es cierto! o por lo menos el test te clasifique: sala para reidores a destiempo N° 2, sala del resto N° 3.
Pero creo que me joden más los que definitivamente no entienden la obra. Fui hace un par de meses a ver "Closer" (no tengo emoticons para thumbs down) y la gente se reía cuando sucedía una dramática violación (WTF?). Ok, los actores no eran de lo más, pero realmente se comprendía el drama!

Saludos antorcha con grillete!

REM dijo...

Coincido en los que aplauden Cecil. Entre estos entes desubicados, más los reidores, más los que se "olvidan" de apagar su celular nahhhhh las siete plagas son un poroto. Eso sin olvidar a los grupetes de amigos que van al cine en patota y se la pasan gritando toda la pelicula

Living Dead dijo...

Tengo el defecto (si, uno más)de que me causan gracia algunas cosas que al común de la gente horrorizan.

Creo que eso me convierte en un reidor a destiempo.

Mea culpa.

Beso

jordim dijo...

el cine suele llenarse de chusma..

Etienne dijo...

yo estoy afectado por esta enfermedad, creo que la mayoría de los espectadores me odia, me quiere matar porque como al Living aca arriba me causan gracia algunas cosas que al común de los mortales no les inmuta ni el pelo.
Será por eso que me esperan muchedumbres enardecidas afuera del cine??

Marcela Calderón dijo...

Antorcha YA para Living y Etienne, ja.
Y larga visa a su AMjestad de la Antorcha. (Le sienta bien el matrimonio, sepaló) :)

Bella dijo...

¡¡Vamos con Living y Etienne!! Parece que yo también entro en esta clasificación porque a veces me pasa en el cine que me río en momentos en que no muchos ríen... generalmente cuando hay destripamientos o muertes muy asquerosas jajajajaja ¡me da risa de sólo pensarlo!

Los que aplauden al final de una película sí merecen que se les extirpen las manos.

Hay muchas cosas que no tolero de la vida en sociedad, creo que ya me conocéis lo suficiente para saberlo, pero la gente que en el cine se ríe no me molesta. Eso sí: no me patées la butaca porque ahí se va todo a la m*erda ¬¬

JO JO JO
clap clap clap

(?)

Artus dijo...

tal vez sea un reidor a destiempo... resulta q' cuando iba a ver los espectáculos de Les Luthiers, me anticipaba al remate del chiste (gag)... los conocía tanto q' ya intuía como los terminaban :(

por otro lado, a mi tampoco me gusta el exceso de aplauso. Y sí algunos problemitas tenemos :P

GABU dijo...

Me crispan los neRRRRRRRRvios (sì,màs de lo que ya los tengo!) la gente que se rìe y la que aplaude,creo que no tendrìan que identificarlos con una simple remerita,sino meterlos en una especie de cubìculo alejados del resto pa' que no jodan y listoppp!!!


Ohhhhhh,sì,yo podrè ser toooooooodo lo lacrimògena y fatalista del mundo,pero en el palo y a la bolsa no hay quien me gane... ¬¬

BESOS UBICADOS (?)

Lucía dijo...

No es exactamente el caso que comentás, pero me confieso reídora a destiempo: cuando veo una peli por segunda vez, me río unos segundos antes de que pasen las escenas graciosas.

Maggie dijo...

Yo creo que estoy en otro punto! No soy reidora a destiempo, pero tampoco suelo reirme mucho en el cine o teatro. Entonces mis acompañantes (como si fuese una chica popular) suelen preguntarme si me gusta la función o si estoy aburrida. Sin embargo, cuando estoy sola me río y mucho. Poría afirmar incluso que puedo llegar a ser una reidora a destiempo en la intimidad de mi hogar!! XD
Los reidores a destiempo me parecen graciosos. Insoportables, pero graciosos!! Me encantaria que llevaran una de esas franelas!! XD

Maggie dijo...

Recuerdo que hace mucho tiempo fui al preestreno de Crepúsculo en Venezuela. La sala estaba llena de niñas recién entradas a la adolescencia. Yo fui con un amigo de veintitantos que tenía entradas para la función y no quería ir solo. El caso es que en la primera aparición de Edward Cullen todas esas niñas comenzaron a gritar!! Créanme!! Peor que las risas y los aplausos son los gritos agudos de adolescentes con sus hormonas a flor de piel!!

Marcelo Cafferata dijo...

Lo que me suele pasar en el cine, lo conte en su momento en este post....
http://revoleandobutacas.blogspot.com/2009/09/silencio-cine.html

Pero ahora no solamente hay gente que va a comer pochoclos a mansalva y que habla como si estuviera en el living de su casa, sino que como vos decis SE RIE A DESTIEMPO o cuando para "descontracturar" un poco el autor pone una cuota de ironia se rien como en una de Olmedo y Porcel.
No Roberrrrrrrrrrrrrto, lo hace ironicamente, capische?

Se han reido en violaciones (de los nervios será?), en "El Bola" cuando el padre le pegaba a su hijo a mansalva, en ocasiones de esos maestros que manejan sutilmente el humor negro como para que te sonrias no para que explotes en una carcajada que hacer que medio cine salte de la butaca!

Pense que mi nivel de tolerancia era cada vez mas bajo, pero veo que hay todo un movimiento en defensa del decoro y el sentido de la ubicación, que va in crescendo. ME anoto!

Marcelo Cafferata dijo...

Por si alguien quiere pasar, al link que deje en el comentario anterior le faltaba una letra...

http://revoleandobutacas.blogspot.com/2009/09/silencio-cine.html

Justamente la O de Silenciooooooooooooooooooo

REM dijo...

MAGGIE: me hiciste acordar a las boludas que gritaban en la pelicula "Entrevista con un vampiro". Aparecía Brad Pitt y gritaban desaforadas, idem con Tom Cruise y Antonio Banderas. Encima de todo, tuve que aguantarlas gimoteando toda la pelicula porque parecia que se iban a derretir ¡ni que los tipos salieran de la pantalla para decirles gracias!

Maggie dijo...

REM: Supongo que es exactamente el mismo caso, pero en este caso se trata de chicas cuyas edades están comprendidas entre los 11 y los veintitantos... Y, honestamente, con Brad o Antonio al menos los gritos pueden valer la pena (más con Antonio que con Brad, a mi parecer <3), pero con un recién llegado como Rob Pattinson, creo que la cosa no lo amerita. El personaje puede ser atractivo, pero el actor no me parece lo suficientemente atractivo y fabuloso como para gritar... JUM!