25.10.10

Como pedirle peras al olmo

Cuando nos mudamos a este departamento, supusimos que nunca más íbamos a caminar más de dos cuadras para hacer las compras cotidianas, ni siquiera íbamos a tener que cruzar la calle. Supermercado, farmacia, lavadero, ferretería, kiosko y verdulería: todos en la misma cuadra. Sin embargo, no tardé en descubrir que no todo es lo que parece. Este post es un repudio hecho y derecho a la oportunista que engaña a todo el barrio anunciando que tiene una ferretería, cuando, en realidad, lo que tiene es un local para hacer sociales con los señores mayores de la zona.
Después del episodio de los estantes asesinos, toqué a su puerta en busca de pitutos. Primero, tuve que explicarle qué era un pituto. Acto seguido, me informa que no, que justo eso no tiene. Perfecto. Algunos días más tarde, H., en pleno ejercicio de su torpeza, hizo desaparecer la mechita con la que prendíamos el horno. Entonces, me apropincuo hacia el local y le pido el implemento -nuevamente, debo explicar de qué se trata-. No, tampoco tenía eso. Vamos bien.
Hace unos cuantos viernes, percibo la necesidad imperiosa de adquirir un serrucho, para cortar las patas de una mesa [oh sí, lo hice]. Bajo raudamente y resulta que la señora no estaba y el local estaba cerrado. Ah, bueno, me quedo más tranquila. El sábado por la mañana, decido comprar una arandela y una tuerca que necesitamos desde que H. cambió el barral de la cortina. Esta vez, no puede fallar, me digo. Error. Resulta que sí tenía tuercas y arandelas, pero de nada le servía que le dijera que se trataba de un tornillo de 6 mm, porque NO LOS TIENE NUMERADOS. El colmo. Salí de allí haciendo un juramento solemne: nunca más piso ese antro infecto, vieja estafadora. Mi paciencia tiene un límite.
Por suerte, a menos de dos cuadras, encontré un ferretero-amigo. El ferretero-amigo me vendió los pitutos, la mechita, el serrucho (y con el serrucho, la autoconfianza necesaria para atreverme a rebanar la mesa solita) y un par de tuercas y arandelas. Así de simple.
No sólo lo barato sale caro: a veces, los lugares no son lo que parecen y se convierten en un puntito negro en nuestro mapa. Hasta que no le saquen la habilitación a la estafadora de la cuadra, no tendré descanso [?].

18 comentarios:

La Pé dijo...

priiiiiiiiiiiiiii
yeaaaaaaaaah!

Claramente la pseudoferretería es una pantasha Cecil, una pantasha! Pa' mí que ahí trafican pelo para hacer extensiones o algo así, ponele.

Bella dijo...

jajaja Pé, qué grosa, tu olfato es inefable!!

Y pobre H, como es eso de "en pleno ejercicio de su torpeza"? cuánta maldat, cuánta maldat!

Lo que sí: hubiera pagado por verte con el serrucho... :P

gabyta dijo...

Entrá un día de estos a su local, y así como quien no quiere la cosa, pedile un 1/4 de bondiola ahumada.
Cuando la vieja te ire con cara de 'notedascuentanenaqueestoesuna'ferreteria'? le escupís un: No sé, estoy intentnado que rubro tiene este lugar, ferreteria sé que no es.
Y te vas con paso de murga.

Beso!

MateConDuraznos dijo...

Jaja, me gustó la idea de gabyta...
Yo la pondría en práctica, a ver si descubre a qué se dedica la pseudo-ferretera.

GABU dijo...

Cuànto falta para que le preguntes què catzo es lo que vende la doña... ¬¬?
Para cuàndo la CECIL increpadora,eh???!!
jajajajajajajaajaj

P.D.:Insisto,hay gente que no tiene lo que hacer,demasiada para mi gusto!!

BESOS Y YO LE IRÌA ACONSEJANDO A LA FERRETERA (?) QUE SE COMPRE UN POTUS,NO?

Mañosa dijo...

No se habrán confundido los que le hicieron el cartel?

REM dijo...

la idea de GABYTA es suprema. El tema es si efectivamente salís con la bondiola! jajajaja.

Algo similar pasa acá en mi barrio con el almacenero de la esquina: parece que lo unico que siempre tiene en stock es papel higienico y rollos de cocina. Imposible conseguir una misera lata de tomates o 100 gramos de jamón cocido

máx dijo...

jajaja! decime que no vas a cortar la mesa porque te queda alta! jajaja

Beso!

Gaby dijo...

Las ferreterías y yo no nos llevamos, me resultan sucias y grises y no hay nada que me pueda atraer :D. Y sí, claramente la vieja trafica algo, es una pantasha como dice Pé.

Beso!

Cronopio dijo...

A mi me pasaba algo similar pero me apropie de la idea de que quizas no querian venderme nada a mi. u.u

de todos modos mataba una increpacion (?

Cecil dijo...

ahora que me incentivan a que la increpe, mañana voy a comprar tuercas de nuevo [?] y cuando me diga que no tiene, empiezo a gritar como desaforada:
ACÁ VENDEN DROGAS! ACÁ ENDROGAN A LA JUVENTUT!

igual, tengo muchas ganas de hacer lo que dijo Gabyta :D

Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro dijo...

ajjajajaj lo que dice gabyta esta bueno! tambien podes ofrecerte como proveedora, capaz ganas guita, ya que la vieja no tiene nada... por ahi, le faltan proveedores. :B

von Eisberg dijo...

Disculpemén, pero me parece que el error está dado por la interpretación semántica. En el siguiente dominio discursivo, todo se torna consistente:
"Mechita (Mecha o Merceditas, la dueña de la ferretería) se serrucha a todos los pitutos del barrio, porque tiene la arandela firme como una tuerca".
Todo es una cuestión lógica. No deje de ir a esa ferretería. Algo me dice que en poco tiempo y en este mismo blog lograremos resolver la Conjetura de Goldbach.

Cecilia L dijo...

Me mató "en pleno ejercicio de su torpeza..." Muy bueno!

El alter ego de Mabel dijo...

La única vez que fui a la ferretería fue porque me perdía el inodoro y quería cambiarle el cosito ése que deja pasar agua para ver si el problema estaba ahí, pero los ferreteros no entienden de ¨cositos ésos" y terminé graficándoselo y en fin. Cuestión que no importó porque lo rompí cuando lo instalé y después le pagué al portero para que lo hiciera pero al final no era eso. En fin.

Elisa007_ Estrellandose contra el mundo que la rodea dijo...

serrruchaste una mesa? no era mejor con una amoladora? digo. http://manualcotidiano.blogspot.com/

Living Dead dijo...

Pasé un par de días en Rosario, en un hotel bárbaro. Me enamoré de la ciudad. Es Buenos Aires, sin casi todo lo malo y un "cambio" más despacio.

El surubí al roquefort que cené en la zona de "La Florida", completó el combo.

No me cabe duda que ganaste con ese cambio de aire, aunque sea uno entre tantos.

(lo de la ferretería es sólo un daño colateral jaja)

Beso

saltar del tren dijo...

mmm parece que no todo lo que ves ES
Me imagino que el barrio tendrá muchos atractivos por los cuales vale la pena estar ahí :)
besos y tornillos