5.9.10

Una sucursal del infierno

Para nosotros, ir al supermercado no consiste, como para el resto de los mortales, en ir a un establecimiento en el que uno se provee de las cosas que necesita (y sobre todo, de las que no necesita) para subsistir. Para nosotros, ir al supermercado es ingresar en una suerte de dimensión paranormal, superpoblada de especímenes inverosímiles como seres humanos. En cada visita, descubrimos invariablemente a alguno que desafía no sólo cada uno de los postulados de nuestros esquemas conceptuales sino, fundamentalmente, a los otros que son como él: los desafía y se gana el premio al freaky del día.
Como hasta en el universo más extraño es posible percibir alguna regularidad, sin importar el día ni la hora, vamos a encontrar allí a cualquiera de los siguientes personajes:

La vieja peinada por caranchos en celo

Tiene siempre más de cincuenta años. Puede ser flaca como un alambre u obesa como un buey, pero nunca se da en términos medios. Se la reconoce por la maraña de cabellos -siempre teñidos de algún color que se vuelve sobrenatural con los lavados- que se erige en su cráneo y por la mirada de quémeimporta que suele devolver cuando uno se queda boquiabierto ante ella.

La versión tercermundista y obesa de Kurt Cobain

Sospechamos que tiene una edad indefinida en la franja etaria que va de los treinta a los cuarenta. Deambula solo entre las góndolas, pero en la caja se lo ve acompañado de una señora que parece ser su madre. Usa remeras oscuras con camisa leñadora abierta. Tiene el cabello sucio y largo y ostenta una mirada de genio incomprendido. En realidad, las papas fritas lo hipnotizan.

Las que creen que están en su casa

Rondan los veinte. Usan calzas floreadas, peinados que tienen resabios emo y compran yerba y algún paquete de bizcochos baratos. A simple vista, parecen normales [kw], pero al bajar los ojos, no podemos evitar ver sus pantuflas rosadas. Son potenciales viejas peinadas por caranchos o futuras empleadas estatales.

El que se perfuma con extracto de queso rancio

Supera los sesenta. Ruina o simulacro de hombre, en general. Barba enmarañada y ropa con manchones de grasa. Su presencia viene con retraso de satélite: percibimos que estuvo allí recién cuando se ha ido, dejando una estela de mugre en el éter que se nos va directo a los pulmones. Si viaja en colectivo, es el que deja el asiento como embadurnado con grasa de cerdo.

La peleadora

Versión libre y extra-maquillada de la vieja peinada por caranchos. Deambula entre las góndolas como si fuera una persona normal [kw] pero cuando llega a la caja se transforma. Vuelca enormes cantidades de ira contenida en la cajera y grita, cada cinco minutos, que quiere hablar con el encargado. Finalmente, logra que algún perejil le lleve el changuito hasta vaya saber uno dónde.

Lo que nos ha hecho pensar en una suerte de dimensión paranormal no es la existencia de estos personajes en sí misma, sino más bien, su invariable recurrencia. Como no nos cruzamos con ellos fuera del supermercado en ningún otro lugar, sospechamos que esa dimensión es la que les pertenece. Quizás, por eso, cada compra de la que salimos ilesos nos deja una extraña sensación de supervivencia prendida en el pecho y el deseo de no volver a salir hasta que no sea absolutamente imprescindible.

21 comentarios:

Gaby dijo...

PRI!!
Doy fe, fui pocas veces al super con H. y Cecil pero siempre han sido experiencias aterradoras.

Siempre se ve gente rara en el super, una vez vi un emo de unos 30 años más o menos. Pude resistir la tentación de agarrarlo a piñas y ver si le ganaba XD.

Beso

La lectora dijo...

Bueno, a lo mejor si cambiás de supermercado? Porque confieso que, aunque me reí mucho, no los reconocí a estos especímenes y tal vez SÓLO VIVEN (y sí, te lo pongo en mayúsculas porque preciso resaltarlo) en TU supermercado.
Otra opción: que yo pertenezca a estos especímenes y que por eso no los vea (???)
Prefiero pensar que se trata de la primera.

¡Saludos!

Ah... pará, se me ocurrió otra cosa... y si compraras por internet?

Bella dijo...

Jaaaaaaa!
Ayer fuimos al super con il Samurai y, además de tener yo uno de mis momentos pupila*, también vimos a todos y cada uno de los especímenes que acabás de describir. ¡Excelente!

Ah, y.... TERCERA! :P


*Tengo momentos pupila en la góndola de los chocolates, en el bazar, en la parte de librería, en la góndola de los fideos, en la de repostería... jajajaja

diosesargentino JULIANO dijo...

tendrias que seguir con esta muy buena descripción de la fauna supermercadista!
el marido que espía a las otras mujeres, la que hace cuentas y termina llevando siempre lo mismo, etc.

Marcela Calderón dijo...

Si, siiii..... Queremos más especímenes supermercadiles...¡y otros!
Me morí de risa ;D

Living Dead dijo...

Muy acertadas las observaciones. Quien no anda con una campana sanguchera polarizada en la cabeza tuvo por fuerza que haberlos visto.

Agrego dos.

La familia de migrantes limítrofes: Ella, obesa por consumo hipercalórico voluntario e invariablemente con calzas que mueven a la arcada. El, remera deportiva imitación de primera marca -clubes europeos preferentemente-, pelo duro y bien cortito, o flequillo riky maravilla. No menos de tres niños cerca. Cuasi castellano inintelegible. Celular de primera marca. Es común verlos en el sector indumentaria, donde venden cosas que sólo ellos usarían.

El travesti de día: Cara de preso de Batán a cara lavada y pelo anaranjado/amarronado -intento fallido de rubio-. Jogging o jean y remera floja bajo la que bailan dos tetas falsas y asimétricas. Actitud superada de "Si. De día soy una chica comúm, y qué?"

Especímenes del Coto Abasto, por cierto.

Si. Me salió el faho. A veces no puedo evitarlo.

Beso

Living Dead dijo...

Quise decir "facho", aunque seguro ya habías entendido.

GABU dijo...

Los fatìdicos supermercados a esta altura,vienen a ser una especie de sucursal del Grand Prix,porque uno ya no sabe què catzo esquivar primeros,si a los entes paranormales que circundan ò a las gòndolas mòviles (?) tan estorbadoras!!!

P.D.:En mi caso,pertenezco a la especie de entes que intentan pasar total y absolutamente desapercibidas,eso siempre y cuando no me tope con los retardados que me quieren llevar al ritmo de la estela que dejan con su changuito... ¬¬

BESOS BILL FOSTER (mode on)

No Santo dijo...

Las que creen que están en su casa dejan el chango vertical a las góndola como si estuvieran solas en todo el lugar bloqueando el paso.

Te faltó además la que se queja que la fila es larga y lenta y chasquea (?) con la boca para demostrar inpaciencia e inconformismo.

Un (Tipo) Cualquiera dijo...

El séper alq ue voy es tan pero tan grande quenunca coincido dos veces con los seres paranormales que lo habitan... aunque algunas veces pasa cada cosita preciosa que uno queda con ganas de ver más.

Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro dijo...

ay te falto agregar que el gordo treinton/cuarenton tiene el pelo grasoso pero es medio pelado y se le ve la raya.. siempre!!!!

excelente descripcion!

Cecil dijo...

gaby: y ahora, se ha amplificado la horrositud de la experiencia. ya vas a ver :P

beso!

Cecil dijo...

la lectora: nosotros tampoco los hemos visto en otro lado, por eso suponemos que viven sólo en ese supermercado. Compramos por internet, justamente, para no verlos... pero el super nos queda a escasos 20 metros o sea que, cuando falta algo, caemos invariablemente allí.

Cecil dijo...

bella: eso me lleva a pensar que su presencia no es privativa de este supermercado :S


tengo miedo

cuando vengan, vos y H van a ir al supermercado: quiero verlos tener momentos pupila. eso sí, van con la tarjeta de Il Samurai :P

Cecil dijo...

diosesargentino: gracias! mimadre hace eso: compara, mira y sopesa posibilidades y siempre lleva lo mismo. me saca ¬¬

Cecil dijo...

marce: jajajaja gracias :D habrá más, este super es una fuente inagotable de freaks :D

Cecil dijo...

living dead: kw: a veces.

yo vi a los primeros en el wal mart que está para el lado de nordelta. nunca más volví.

Cecil dijo...

gabu: jajaja talcualmente

claro, yo también y a eso le sumo que busco todo velozmente para rajar de ahí lo antes posible :P

beso!

Cecil dijo...

no santo: las primeras son nefastas. ahora, debo reconocer que yo demuestro mi falta de paciencia cuando la cajera tiene la capacidad neuronal de una ameba semimuerta. ¿Eso califica como chasqueadora? :P

Cecil dijo...

un tipo cualquiera: qué suerte tiene usted :D creo que me mudo de país ya mismo

al menos, me dio esperanza jejeje

Cecil dijo...

sweet carolain: vos decís el plomero wanna be? jajajajaj será incluido [?] en el próximo relevo de datos :P

besos!