27.8.10

La muerte del Hombre de la Bolsa

Publicidad de mayonesa. Nenito con expresión ofuscada, sentado frente a plato de comida, mientras madre, padre y hermanos hacen morisquetas y shows [?] para que el nenito ofuscado se digne a probar el alimento. Por suerte, descubren la mayonesa publicitada, gracias a la que el nenito ahora come "todo lo que le ponen en frente" (sic) porque "comer es divertido".
Al margen de que esta cosmovisión en la que todo tiene que ser "divertido" (comer, estudiar, trabajar, ir al baño) me tiene tan harta que me he visto obligada a desterrar ese adjetivo de mi vocabulario, no dejo de preguntarme a dónde fueron a parar todas las amenazas que nosotros recibíamos a la hora de comer.
Mi abuela, por ejemplo, me amenazaba al modo clásico: "Si dejás comida en el plato, viene el hombre de la bolsa, te lleva y no nos vas a ver nunca más" o "Si no te terminás el café con leche, el diablito que vive en el fondo de la taza [WTF] se te aparece de noche y te maldice". Mi madre, en cambio, era una amenazadora con consciencia social: "¿Sabés cuántos chicos que no tienen qué comer se matarían por esto que vos rechazás?" o "El problema es que tienen demasiado" o bien, el tradicional: "Ya vas a ver cuando venga tu padre". ¿Quién de nosotros no ha escuchado ese mito urbano por el cual alguien [los más osados se ponían como protagonistas del relato] no había querido cenar guiso de lentejas (ponele) y su padre le puso ese mismo plato de guiso en el desayuno del día siguiente, en el almuerzo y nuevamente en la cena, hasta que ese alguien hambriento terminó por devorar el guiso de sus pesadillas?
Lo cierto es que nosotros no creíamos en el hombre de la bolsa, ni nos importaba que hubiera chicos dispuestos a matar por el brócoli que estábamos rechazando, pero había algo que nos hacía obedecer, por las dudas. Y que yo sepa, ninguno de nosotros tuvo que hacer terapia para superar este trauma de la infancia. Muy por el contrario, desde pequeños aprendíamos que no siempre podíamos hacer nuestra voluntad y que nuestras acciones en cualquier sentido tendrían consecuencias.
Esta tiranía de la infancia, promovida por las publicidades de este tipo, han dejado sin trabajo al hombre de la bolsa y, a los niños, sin monstruos cotidianos. Estamos criando generaciones de espónjidos que creen que sus deseos son órdenes para los demás y que no están dispuestos a aguantar ni medio microsegundo nada que no les venga en gana. Estamos legitimando la impaciencia y la tiranía como modo de vida, sin pensar que un día regresarán como boomerang enardecido a cortarnos la cabeza. Un poco de equilibrio, ¿será mucho pedir?
Y a ustedes, ¿con qué los amenazaban a la hora de la cena? ¿Fueron, como yo [?], criaturas amenazadas o precursores del modus vivendi del nenito de la mayonesa?

32 comentarios:

Gabriela dijo...

PRIIIIIII

('pobrecita esa nena' mode on)
No me amenazaban con nada porque no teníamos mucho para comer.
('pobrecita esa nena' mode off)



Jajajajajajaja!

Cecil dijo...

jajajajaj no valeeeeeeee.

golpe bajo alert, golpe bajo alert jajajaja

Sil dijo...

Justo antenoche vi esa publicidad y dije: "WTF? Comer tiene que ser rico, no divertido" O puede ser divertido, pero la diversión no te la va a proporcionar la mayonesa, te lo aseguro.

MateConDuraznos dijo...

Mi madre era la de la consciencia social. "Hay chicos que se mueren de hambre y vos etc."

Concubino afirma que su madre superó la amenaza y efectivamente hacía lo del guiso de lentejas (pero con fideos que "reciclaba" en platos nuevos, como tortilla de fideos (?), hasta que los susodichos se comían).

Y también me tiene podrida ese temita de que todo debe ser divertido.

Saludos Cecil!

Jesi dijo...

No recuerdo que me amenazaran, y siempre fui de comer muy poco, y a mi hijo no lo obligo a comer, quiero tener un hijo flaco de ser posible :P hablando en serio no me parece que haya que obligarlos a comer, en nuestra época era así, pero los tiempos han cambiado (?)
Igual creo que a mí no me amenazaban porque mi mamá era flaquita como yo y cuando tenía 8 años maso la hicieron engordar a vitaminas y nunca volvió a ser flaca (tampoco es obesa)
me fui de tema no? :P

Gaby dijo...

Cecil tiene un error en el poooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooost!!

Modo pendeja bardera ON

Gaby dijo...

En el poooooooooooooooooooooooosTTTT

Gaby dijo...

A mí no me amenazaban, más o menos comía de todo. Fue a los 11 o 12 más o menos que le empecé a hacer asco a muchas comidas, la primera fue esa sustancia pusilánime llamada pescado :S.

Y es cierto que vivimos en la tiranía de los pendejos. Yo creo que es mucho más fácil hacer lo que el pibe quiere que poner límites. El tema es que esos pibes, en diez años no van a saber qué miércoles hacer en la vida, porque la vida te pone límites. O sí, van a saber qué hacer, emborracharse, salir a pelearse, matarse, drogarse, etc.

Qué linda es la vidaaa!

Bella dijo...

En casa había todo tipo de amenazas (de las sociales y de las aterradoras)... imaginate, ¿cómo no las va a haber? Pero no para comer (por suerte) (y así salí, jajajaja, en materia culinaria mi paladar es resultado de que no me obligaban a comer nada que no quisiera) sino para hacer otras cosas, ponele, ayudar a barrer.

De todos modos, dejando de lado mi experiencia personal, coincido con vos en eso de que se está criando una camada de espónjidos que si no se divierten no hacen nada. No comen, no estudian, no se mantienen limpos, nada nada nada.

¡Ay de mí si me ensuciaba la ropa con barro cuando íbamos de visita! ¡Ay de mí si no hacía la tarea porque estaba aburrida! Las amenazas estaban pero nunca pasaba nada porque una, como decís, lo hacía 'por las dudas'. Creo que aunque no hubiera hecho la cosa en cuestión aún así no habría habido consecuencias graves. Pero aprendí a hacerme cargo de mis responsabilidades... la diversión se reservaba para otras cosas y otros momentos.

Creo que me fui de tema.

GABU dijo...

Como muchos (?) sabràn he padecido,y de algùn modo aùn padezco,a una madre con el mismo nivel de pedagogìa que un ciempiès,de pensar en las atrocidades que se le ocurrìa experimentar y yo tenìa que manducarme,me atacan las nauseas!!!

Recuerdo vivamente que una vez le encajò un huevo frito a un guiso -¡¡UNA DEFORMIDAT TOTAL!!!- claro que la muy desalmada me puso el plato en las narices durantes 3 dìas seguidos,quedè traumada de tal forma que no logro recordar si terminè comièndome su menù (?)

P.D.:Ojota,que màs allà de haberla odiado y puteado por dìas y màs dìas,hoy le debo mucho de lo que soy... ¬¬?
Tengo clarìsimo el temita de no repetir modelos!!!
jajajajjajaja

BESOPOS A LA CARTA =)

Cecil dijo...

error mode OFF

gracias Gabriela Cuenteando :P

Palmyto dijo...

yo creo q era de los que se comian todo y no dejaban nada en el plato... era... soy..., asi esta mi panza...

Álvaro dijo...

Y... pareceria como que los pibes ahora no tienen ni un minimo de tolerancia a la frustracion, es verdad.

La tarta de zapallitos era un clasico que suscitaba peleas en casa. Pero nunca me amenazaban ni nada. El tema era simple: si queria comer, tenia que comer tarta de zapallitos. Si no, no comia. Y punto.

Hay madres que ahora cocinan algo diferente para cada uno de los chicos, lo cual me parece una completa locura. Mi mami hacia una comida y todos comiamos y, si no nos gustaba, mala suerte.

Desde este comentario de blog, agradezco a mami.

Un (Tipo) Cualquiera dijo...

Mi madre algunas veces tenía conciencia social y me decía que habia muchos chiquitos que no tenín que comer, otras apelaba a nuestros más profundos temores y nos amenazaba con Fernandón (un drogadicto de la zona que tenia los dientes podridos)...

Ahora los mocosos ya no le tienen miedo a nada y sacan las especias de la comida... qué rabia!

querés melón? dijo...

mi madre no andaba con justicia poética, lo suyo era por mano propia: 'te voy a achurar' o 'te voy a romper el alma' eran sus clásicos más repetidos.

Erica dijo...

Mi madre leyó el mismo "libro de madre" que la tuya:

* Pensar que hay chicos en la calle que no tienen para comer.
* No te levantás de la mesa hasta que termines (mientras yo intentaba tragar haciendo arcadas...)
* El problema es que tienen todo servido

Y algo que no tiene que ver con la comida, pero el protagonista fue el hombre de la bolsa...
A quien escribe le hicieron dejar el chupete (a tempraa edad?) diciendo que si no lo hacía se la llevaba el hombre de la bolsa. Como no le daba bola, mi padre tocaba el tiembre cuando se iba a trabajar y mi madre "aullaba": "es el hombre de la bolsa, largalo, largalo!!!"


Beso

Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro dijo...

yo era pobre y no cenaba así que me ahorraba que me obligaran a comer, sí, siempre le veo el lado positivo a las cosas...

por otro lado, las publicidades de Rik fueron siempre asi, recuerdo la del chofer chofer apure ese motor que en esta cafetera nos morimos de calor... tremenda!!!!!!!!


igual, es cierto, estan creando monstruos!

Parezi dijo...

Cecil, vi la publicidad y la odie. Me imagine q se venía un post tuyo!
Abrazo

Menna dijo...

A mí me amenazaban con el viejo de la bolsa jajaja. Y también me decían lo de los chicos con hambre.

Cuando era chica daba muchas vueltas para comer, pero sabía bien que no podía quejarme mucho, así que calladita comía la carne que me cortaba un señor amigo en forma de viboritas. Entonces él me decía "Mirá lo que hay allá", yo volteaba y sin que me diera cuenta, ponía más tiritas en el plato ¬¬

Menna dijo...

Igual ahora como de todo un poco :P Menos mondongo ¬¬

Y sí, comparto la idea de que están creando futuras tiranías. Lo que no piensan esos padres es que probablemente sigan vivos en el futuro próximo y serán enviados a geriátricos o dejados en un hospital público en donde no te dan ni siquiera las condiciones mínimas de higiene si los parientes no se ocupan... Si fuera ellos reflexionaría ese pequeño detalle.

REM dijo...

No vi esa publicidad pero me basta y me sobra con la del primer celular en donde los chicos ya pueden sentirse como grandes y hacer berrinches de nenes para obtener el telefono en cuestion(¿WTF? ¿no era que ser infante es lo mejor del mundo? ¿por que cuernos un niño va a querer ser adulto o tratado como tal?)

Mi madre era la de la consciencia social: "como se nota que te sobra" "sabes cuantos chicos matarian por unas berenjenas", etcs. Ah si, el de "no te levantas de la mesa hasta no terminar el plato" es un clasico de clasicos, hoy dia aplicado por mi hermano y mi cuñada hacia sus retoños

Thamaz dijo...

Dra.

Mas o menos los mismos incentivos (?) usaba mi madre hasta que se cansaba y simplemente nos miraba (a mi y a mis 2 hermanos) y enunciaba:

Querés que me saque la chancleta?

Tengo que reconocer que nunca lo hizo, principalmente porque nunca le dimos oprtunidad. Era la frase mágica para que comieramos, nos bañaramos, nos vistieramos y otros eramos que se le ocurra.

No se mis hermanos, pero yo he tenido una fobia casi patológica a las chancletas.

Thamaz
La antorcha es Dios y Cecil es su profeta

Hernán dijo...

La cocina nunca fue el fuerte de mi madre, y su táctica para que comiéramos era muy simple: esto es lo que hay para comer, te gusta bien y sino también.

Por suerte se apiadó de nosotros (?) y no nos obligaba cuando el manjar (?) en cuestión era su "tarta de zapallitos": una mezcla infame de zapallitos licuados/procesados a los que colocaba en un molde tipo de torta y le ponía queso (seee, porque el queso le va a sacar lo horripilante)arriba para que se derritiera en el horno. Es resultado: lo que denominamos con mi hermana como vómito de marciano.

Puaj, me acuerdo y me dan arcadas.

=P

Menna dijo...

Jajajaja

"¿Querés que me saque la chancleta?"

Es un CLÁSICO.

A mí también me lo dijeron en su momento, pero no por la comida jaja.

Etienne dijo...

Esto que voy a contar es una intimidad (que dejará de serlo debido a los múltiples lectores de este bloQ) y es la manera que tenían de hacerme tomar sopa (puajjj odio la sopa!!).
Una vez puesto el plato enfrente mío, y luego de mis reiteradas negativa, intentos de alejamiento del plato e incluso queriendome levantar voluntariamente de la mesa para irme sin postre, me decían:
"Mirá cómo se mueven las hojas del árbol porque vos no tomás la sopa"
No sé cual sería la reacción causa efecto en la mente de ese niño asustado pero mirando de reojo las ramas del arbolito, me bajaba la sopa sin chistar.

Fritz dijo...

vieja escuela (bueno, uno acarrea sus años). Mis viejos? Nunca una amenaza ni nada. Es lo que hay. Elegí entre ingerirlo o cagarte de hambre por un rato.
Mis hijos? No te gusta, no comas. Tampoco vengas a pedirme plata dentro de dos horas para comprar comida chatarra por ahí.

R.Galatea dijo...

En casa la amenaza era del tipo hombre de la bolsa o yasy yateré, para qué? Para que durmieramos la siesta!! Quién quiere dormir la siesta cuando es chico?
Y para que comieramos: el cinto. Mi suegra los amenazaba a mi novio y a sus hnos con el palo del plumero.
Y estamos bien sanitos.
La mayonesa me empalaga de solo mirar esa propaganda, puaj!

gabyta dijo...

Mi Madre me amenazaba con el legendario "Hombre de la Bolsa" y con "mirá... ahi paso un policia, ahora lo llamo y le digo que no queres comer"
Mi padre, cuando yo no queria tomar el café con leche a la mañana (porque me da asquito el olor y no me gusta que se le forme nata puaj) me proponia un juego, que consistia en que el contara hasta 100 y yo tomara el contenio de la taza antes de que el termine, por lo general, tomaba hasta la mitad y empezaba a decir "no quiero mas" a lo que mi padre contestaba "tomate el café con leche o me saco el cinturón"

Living Dead dijo...

A mi me amenazaban para que deje de comer...

Beso

Polly Harvey dijo...

Mi mamá se ponía en tono dramático: "Yaaa quisieraaan muchos niños un plato de comidaa... No si el problema es que les damos todooo".

De hecho hasta la fecha la frase se cambió a "Es que les dimos tooodooo" Siendo de clase media que jamás probamos el lujo, ya me imagino la letanía que sufren ¿? los ricos.

La "se" de la bahía dijo...

Hola gente! Nueva por aquí y tentada a comentar... Mi madre intentó varias, la de la conciencia social siempre fue la preferida, obvio!! también compartí la mesa con el "cinto al cuello", la clásica "embuchada", el repetido... "cuando yo era chica cenaba un café con leche y ustedes...(inserte aquí un blablabla) desagradecidos!!!" Resultado de todo ésto? No como nada de lo que decidí no comer en aquel entonces, y me encuentro, casi a diario, haciendo conciencia social con mis vástagos...
Una cosita más... el boomerang del que hablás, ya está llegando para quedarse, lamentablemente...

Don Diego dijo...

Abolicionismo educativo.
Los abolicionistas pretenden la abolición de la justicia penal culpando a la sociedad de la criminalidad de algunos de sus integrantes por consideran que fueron marginados (poooobres!).
Si el mismo concepto se lo extiende a la educación y a otras áreas de la vida social se termina con la sociedad... por abolición de el contrato social, no tocó ser testigos....que se le va a hacer!