12.7.10

Mirate un poco el ombligo. Inicio del seminario.

El autoconocimiento es el camino para vivir una vida más plena y llena de esplendor [?]. Quien no se mira un poco el ombligo, jamás podrá reconocer su propia pelusa y, quien no reconoce su propia pelusa, no sólo no puede disimularla llegado el caso sino que, además, tiende a señalar como loquito enardecido cualquier sombra de pelusa en el ombligo ajeno. Y eso, querido piscuí, no está nada bien, como bien podrán decírtelo todos los falsos profetas y gurúes que se llenan de dinero diciéndote estas mismas cosas en un galpón frío y sucio del bajo Flores. En estos breves seminarios orientados al lavado, secado y planchado del propio YO, Cecil te va a decir más o menos las mismas giladas que ellos dicen, pero gratis (porque date cuenta de que la banda ancha ya la estás pagando y no la usás solamente para leer este humilde blog) y mejor (porque Cecil será una pánfila para millones de cosas, pero no puede decirse que no sabe cómo decir). Habiendo hecho, entonces, las aclaraciones pertinentes, pasemos a la lección del día de hoy:
Receta para pegarse un ida y vuelta en el camino de la percepción adecuada del YO
1. Tome consciencia de sí mismo. Mírese en el espejo durante unos segundos, sin parpadear. No sea infeliz y no se ponga a jugar a 'quien parpadea primero, pierde' porque no terminamos más.
2. Sí, eso que acaba de ver reflejado en el espejo es usted. Yo también lo lamento, no se preocupe. Es más, le diría que probablemente todos los que lo rodean lo lamenten mucho más que nosotros. Deje de restregarse los ojos con las manos, que con eso no se soluciona nada, salvo que en cada manito tenga un par de agujas de colchonero.
3. Hágase cargo de la imagen que le devuelve el espejo. Si en ella observa muchas cosas positivas, probablemente esté mirando mal. Vuelva a intentarlo, esta vez, abriendo bien los ojos. Si, caso contrario, observa muchas cosas negativas, es probable que también esté mirando mal, pero su percepción de la realidad debe andar bastante mejor calibrada.
4. Una vez que se haya hecho cargo [recuerde que romper el espejo le traerá siete años de mala suerte, como si no fuera ya suficiente tener que andar por el mundo con esa caripela], borre de su mente las nociones de 'negativo' y de 'positivo'. Usted es 'así como es' y no tiene que darle explicaciones a nadie al respecto.
5. Ahora, mire a su alrededor. Hágase a la idea de que los demás también son 'así como son' y que, por algún motivo insondable, también creen que no deben dar explicaciones al respecto. Relájese y goce.
¿Vio que era sencillo? Este ejercicio nos permite percibir que todos tenemos más o menos la misma pelusa en el ombligo y que, justamente por eso, cada lechón en su teta es el modo de mamar. No hay que andar avivando perejiles, porque todo vuelve, señores, cual bumerang enardecido, sediento de justicia.
Vayan por la sombra, haciendo la vista gorda, hasta la próxima clase.

13 comentarios:

Juan dijo...

PRI!

Juan dijo...

Ahora sí, concuerdo, quien no se conoce a sí mismo, no puede conocer a los demás y "El hombre se conoce en la medida en que conoce su lengua" (WTF?!)

Menna dijo...

PLIII xD

Jaja me pareció gracioso y muy bueno el artículo.

Es una gran verdad... en un ratito me voy a mirar en el espejo.

Lean dijo...

No llegué al PRI por quedarme pensando qué poner ¬¬ Así que...

PLI!!!!!!!!!!!!!!!!!

'Ta madre! cómo te quiero Cecil!! (???)

JUSTO estás hablando de algo que vengo pensando hace un par de días y no puedo resolver ¬¬

La hipocresía me rodea por estos lares (el pueblucho donde vivo), y ya me estaba frustrando no poder encontrarle una explicación a porqué la gente (generalizando) actúa de esa manera, "mirando la paja en el ojo ajeno, pero no la viga en el propio"

COMPARTO ESTO!!! (en el sentido más literal =P)

Besos hipócritas (?)

Living Dead dijo...

Qué puede pasar si alguien (digamos "Pepe", por decir) ve el mundo como una gran competencia, y cuando mira su imagen en un segundo saca una radiografía de lo que él entiende como "fotalezas" o "debilidades", y a partir de allí se dedica a colocarse a presión en una improvisada escalera, en la que debajo están los que Pepe ve como más vulnerables que él y por encima, los que percibe como más fuertes.

Desde ese momento, Pepe dedicará su vida a tratar de hacerse más y más fuerte para que cada vez haya más "otros" por debajo que por encima de sí...

El ombligo de Pepe, Cecil, es poderoso. Y peligroso.

Si tu curso logra que hayan menos Pepes en el mundo, habrás logrado algo.

La Pé dijo...

Ge-nial Cecil, ge-nial post!
Hay mucho piscuí mirando postales creyendo que son su reflejo. Repartamos espejos a ver quein es corajudo de mirarse.. me dá uno?

Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro dijo...

muy bien mi querida, muy bien! No al pedo mi madre dice: 'dejar la lupa y agarrar el espejo'


oh sí, todos somos mas o menos iguales, con mas o menos las mismas taras.. el tema es saber hasta donde uno tiene derecho a hacer cargo al resto de sus taras y visceversa. :D

Bella dijo...

Oh, cuánta verdad!
Voy a juntar los pedacitos de mi espejo y vuelvo....


=P

Marcela Calderón dijo...

juajuajuajua.... ¿Entonces era un espejo, lo que hice añicos?.... Oh

(Genia... no puedo parar de reir!....jajajaja=

Cecilia L dijo...

El espejo es el único que te devuelve una respuesta honesta y objetiva.

R.Galatea dijo...

Ufa... yo me miro al espejo y me empiezo a sacar granitos! jaja
Muy interesante, gracias por el aporte.

GABU dijo...

Mmmmmmnosè,no me convence la idea de que el espejo se haga trizas en el intento de reflejar mi imàgen,eh?! ¬¬
jajajajajajajajaja

P.D.:Talcualmente el problemìn està en aceptar la pelusa que nos devuelve nuestro propio ombligo,no se puede dejar la pelusita esa revoleada por cualquier lado ni pretender encajàrsela al otro porque tiene màs!!

CECIL,te propongo para la pròxima clase una guìa de pràcticas y ùtiles artesanìas para hacer con el pelusìn... =P

BESOS DECORATIVOS

Berenice dijo...

Y a esta altura pretende usted venir a enderesarme?! Bueh, Maestra Ciruela, después le cuento sí resultó el adoctrinamiento, jaja