12.6.10

Mirar sin hablar

Durante veintiseis años, viví en la misma casa que mi hermano. Entre muchas otras cosas, esto implicaba que, con una frecuencia más alta que lo que yo hubiera querido, el televisor del comedor se sintonizara [?] en cada mísero partido que se estuviera jugando. Aunque el fútbol siempre ha tenido una suerte de presencia difusa en mi vida, cada tanto, sentía el extraño impulso de compartir lo que algunos llaman 'vida en familia'. Entonces, me sentaba en alguno de los sillones, sin que mi hermano notara siquiera mi presencia: sólo tenía ojos para lo que estuviera ocurriendo en la pantalla. Con algunas variantes lógicas, la secuencia que tenía lugar en estos casos era más o menos la siguiente:
Cecil: Estemmm... ¿cómo van?
Hermano: Te lo dice ahí.
Cecil: Ah, claro... Uh, casi...
Hermano: Callate.
Cecil: Pero no estoy preguntando nada.
Hermano: Callate.
Y así, hasta que o él se cansaba de mis comentarios y se iba a mirar el resto del partido en su televisor o yo me hastiaba de reprimir mis efluvios verbales y me iba a hacer otra cosa. Sin sospecharlo siquiera, mi hermano me estaba educando: yo me convertiría en una espectadora silenciosa que, como el perrito de Pavlov, había aprendido a callar ante una serie de estímulos externos.
H., sin embargo, es mucho más democrático y tolerante [?]. Hace rato que renuncié a cualquier intención de conocer las reglas de un juego que no me puede importar menos, así que, prácticamente no hago preguntas. Pero como su actitud no es hostil, he desandado los condicionamientos del pasado y me atrevo a hablar mientras el televisor proyecta las imágenes del partido.
Cecil: Ah, De Michelis... ¿ese es el marido de la rubia?
H.: No sé.
Cecil: Qué grandotes que son los nigerianos... Los nuestros son más chiquitos [¿los nuestros? ¿desde cuándo me creo parte de la selección? shoot me]... Ah, no. Jonás es grandote [WTF?]
H.: ...
Cecil: Blablablablablablabla
H.: ...
Cecil: Pero, contestame algún comentario, che...
H.: Estamos mirando el partido. ¿No podés mirar sin hablar?

Y no. Se ve que no puedo mirar sin hablar, pero conozco los límites de la paciencia masculina. Entonces, me siento a escribir este post, mientras un sonido de cornetas desubicadas anuncia, desde afuera, que ganó Argentina. No dejo de preguntarme para qué tocan las cornetas, si los jugadores están en otro continente y ni se enteran. Sospecho que los que soplan las cornetas son los mismos perejiles que aplauden en el cine cuando termina una película o que festejan en plena vía pública las ocurrencias [?] del algún mimo miserable. En fin.

26 comentarios:

Cecil dijo...

muerte a la cornetas, diría la licenciada carolina :P

muerte, muerte, muerte [?]

Lu dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Eugenia.- dijo...

Mi viejo y mi hermano. Ambos fanáticos de ese inentendible deporte, no despreciaría tanto el fútbol si ellos no me hubiesen jodido toda mi vida con ese deporte, e ignorado cualquier otra cosa mientras dura el partido, carajo.

Igual mi viejo se acostumbro a mis comentarios "Uh casi meten la pelotita entre los tres palitos esos", "che re homo el comportamiento... no dejan de tocarse el culo" y hoy fue un "Vamos Nigeria carajo" solo para provocar. Me miraron así ¬¬ todo el tiempo.


Para peor mi vieja también es re fanática.

Lu dijo...

Eso es lo lindo del fútbol, que es una fiesta! Los jugadores están en otro continente pero la gente festeja y por un rato pareciera que somos todos iguales, que estamos todos en la misma, que nos une el mismo sentimiento. Después el mundial se acaba, y volvemos a la misma realidad que de un cachetazo nos muestra que esa idea de unidad e igualdad es utópica, que es solamente un deseo, parte de un sueño. Un momento efímero, como todo sueño, al fin y al cabo.

Yo acabo de ver el partido con mis viejos, y creo que al menos 5 veces mi viejo pidió con un tono militar: "No se pueden callar un rato???". Pero bueh... vive entre 4 mujeres el pobrecito, así que sabe que sus súplicas jamás serán escuchadas.

A mi me gusta el fútbol y entiendo bastante, pero tampoco me quita el sueño... Aunque debo reconocer que a veces hay comentarios femeninos que te ponen los pelos de punta. Sin ir más lejos el de mi vieja de hace un rato: estaba Jonás corriendo por uno de los laterales con la pelota y mi vieja dice:

"Ayyy, pero mirá que lejos que anda el arquero!!! Así perdemos, ehhh??? PERDEMOS!!!"

Pa' matarla!!!

Lu dijo...

¿Pero cuál es el sentido de entender algo que no genera interés? O de hacer acotaciones que si las hiciera algunos de los gatos tinellescos diríamos todas al unísono: "Qué estúpida, que hueca, que se calle!!!"...
Así como a mi no me cabe que un tipo cualquiera se meta cuando hablo de cualquier pelotudez femenina con amigas o congéneres, entiendo que ellos hagan lo mismo con una!

Yo creo que es una cuestión de que las minas, nos guste o no asumirlo, somos histéricas. Odiamos que nos dejen afuera, odiamos sentirnos NO parte, odiamos ser excluídas de algo, por más boludo que sea ese "algo" y aunque nos interese un rábano...

Ellos llegan a casa, y si estamos con nuestras amigas mirando una novela, o entre mujeres tomando mates y chusmeando boludeces, ni atinan a acercarse!!! No les interesa! Entonces, por qué nosotras pretendemos estar metidas siempre al medio, y ponerlos odiosos con comentarios o acotaciones boludas... Especialmente, cuándo no nos interesa!!!
Dejémoslo disfrutar de algo que les gusta, sin hincharles las pelotas! O acaso no tenemos nada más entretenido para hacer en 90 minutos pedorros? Vamos chicas, todas tenemos una vida más allá de los hombres de nuestra vida y del televisor, jajaja.

Eugenia.- dijo...

"todos los comentarios llevan a tinelli" =P

Eugenia.- dijo...

Alerta! Someone is WRONG on the inet. Jajajaja

Pido disculpas, me olvide de que las mujeres somos histéricas, miramos novelas, hablamos de ‘cosas de mujeres’ y vemos tinelli, el hombre mira fútbol y no hay que molestar con comentarios de “Resentida” (Aunque se den en familia, confianza y jodiendo, ah y sea reciproco). Las mujeres lavan los platos y el hombre sale a cazar para alimentar a la familia. Dunga, dunga.

No se como se me ocurrió el primer comentario. Dunga, dunga.

Silvina dijo...

A mí me encanta mirarles el culo a los jugadores.


fútbol para todos!!!

Lu dijo...

Disculpá Eugenia si te ofendí, no fue la idea en ningún momento.
Tampoco quise decir que todas las mujeres vemos a Tinelli ni que tenemos un rol mediocre en ningún lugar... Pero bueno, si lo interpretaste así, desde ya te digo que no fue lo que yo quise decir.
A lo que apunté, y creo que no me equivoco, es que todas tenemos momentos de "charlas de mujeres" que seguramente a los tipos les deben parecer una pelotudez monumental si nos escuchasen. Y eso no tiene nada que ver con tu vida, con tu profesión, con tu cultura ni demás... Simplemente creo que todas en algún momento tenemos ratos o momentos, aunque frecuentes o esporádicos, en los que compartimos cosas "de mina".
Pero no fue mi intención ofenderte. Lamento que te lo hayas tomado tan a pecho. Saludos.

Eugenia.- dijo...

Mira lu, yo creo que acá la única que tiene la posta es Silvina, jajjajajajja.


PD: no pidas disculpas por opinar ¬¬ nadie debería tener que pedir disculpas por pensar =P o por ofender sensibilidades... Ok eso sonó resentido... De todas formas, no creo que sean cosas que necesiten disculpas, no son importantes, son solo opiniones.

PD II: viva el sarcasmo, dale lo del "dunga, dunga" fue gracioso, un poquito =P

GABU dijo...

ESO,ESO,ESO,ESOOOOOOOOO!!!!!!

Hagamos (?) una FABULÌSTICA (¡?) quema de esos cornetones y ya que estamos ANTORCHEEMOS a cada amorfo que osa hacerla sonar,dale que sì??? :))))))

P.D.:CECIL,como digno (?) especìmen canchero (o sea de cancha) que he sido,puedo llegar a decirte con toooooda la certeza que me inunda que cuando hay partido no se emite bocadillo (a no ser que estes en el medio de la "popu" vociferando puteadas) sencillamente porque el "fùbol" es un sentimiento y los animales,no razonan,capìsh??
jajajajajajajajjaja

BESOTONES Y AGUANTE "MI POSHO" HEINZE CARAJOS!! ;)

Lu dijo...

Me parece una sanísima manera de terminar con el malentendido, jajaja. Beso.

PD: Si, fue gracioso, jajaja

Etienne dijo...

Deberías recordar esas sabias enseñanzas familiares Cecil y cashar durante el partido porque no hay cosa más irritante que la charla durante un intenso momento de concentración (?). Bueno, si, las preguntas redundantes onda ¿cuánto van? con el cartelito ahí arriba es doblemente hinchahuevos. :P
Como dice la GABU, la boca se abre nomás para putear, ok?

Etienne dijo...

Y los de las cornetas son los mismos giles que aplauden cuando aterriza el avión. Que giles! Si el chófer no los escucha...









(era nomás para no dejarte en 13 comments...)

Tu Analista dijo...

Nnca entendí lo de las cornetas, ni lo de los tipos que putean a los jugadores como si pudieran escucharlos a traves de la pantalla. Supongo que una pequeña dosis de idiotez es necesaria para hacer la vida más soportable... pero ¿tanto?

Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro dijo...

una sola palabra: muerte!!!!!!!!!!!

no se puede agregar mas, salvo que yo dormi como cerda hasta la 1 menos cuarto, cuando los gritos de mimadre diciendo ¡que termine que termine! me despertaron! muerteeeeeeee

Menna dijo...

Me siento identificada con tu relato. Yo también hago/hacía comentarios así y no entiendo nada de fútbol... ah, y me callan.

En mi barrio no sonó ni una bocina jaja

von Eisberg dijo...

Me resulta aburridísimo el fútbol. Será porque no entiendo el código. Es una cuestión semiótica, sin duda.
En suma, hay una pelota y más de 20 tipos que corren detrás de ella. La pelota es bastante chica en comparación con el pedazo de arco donde hay que meterla. ¿Qué tiene de difícil?
Los golfistas embocan una pelotita mínima en un agujerito que es apenas un par de centrímetros más grande y que se encuentra a 300 metros de distancia, y encima sólo pueden tocar la susodicha pelotita con un palo. ¡Dejémonos de joder!

Bella dijo...

Mirá, Cecilita (?), en mi casa eso pasa pero no con el fútbol, sino con las malditas carreras. Lamentablemente, mi papá y mi hermano se miran todas las carreras del domingo, con lo cual durante todos los almuerzos familiares (esos donde te comés unos buenos fideos hechos por la nona) había que bancarse las carreras (el TC, el TC 2000, el Top Race, la Fórmula Renault, la que sea) y no se podía hablar.

Obviamente, madre y yo hicimos oídos sordos a esto durante la mayor parte del tiempo y nos dedicamos a comentar cosas del tipo "Cuando Ortelli habla no abre la boca, mirá, mirá" o "No me gusta el Gurí Martínez porque tiene cara de trucho" etc etc

Es genial. No sólo nosotras nos matábamos de risa sino que a la larga los hombres terminaron haciendo los mismos comentarios con nosotras. Uff y ni hablar cuando me cebo contra los comentaristas y relatores (especialmente Perco). Qué diversión :)

Por suerte, ahora que me fui, puedo decir que hace dos años que no veo una carrera y que gracias a Buda, il Samurai no ve esos deportes pedorros que ven todos. Con él ahora veo programas en Discovery o NatGeo sobre sumo o los 5 tipos de kung-fu, jajaja. Quizás ahora con el mundial se me ponga medio bobito (pobrecito), pero se lo admito mientras yo pueda calzarme los auriculares y venir a la computadora.

Y el día que me diga "chito", se le arma.

Bella dijo...

Aprendan, aprendan, trataron de callarnos y no lo lograron (?)

salpimentado dijo...

esto me hace acordar al único aprendizaje que tuve durante años en la facultad:

a hablar sobre lo que no tenemos ni la más remota idea.

hombre y desentendido del deporte, alguna vez memoricé un repertorio básico de acotaciones para disimular la abulia que me carcome cada vez que interactúo con terrícolas futoleros.

muy buen blog. salú!

La lectora dijo...

Jajajajajajajaja, mientras te leo hago el mismo tipo de comentario hacia quien, en el living de casa, está prendiendo la tele para ver el partido ("el partido", cuál de todos? no lo sé).

R.Galatea dijo...

Como no nos gusta el fútbol, aprovechamos para ir al supermercado, qué placer. Nadie, las góndolas para nosotros, paz y tranquilidad...
La palabra fútbol, no existe en mi casa!
Saludos

Living Dead dijo...

Si.

Dunga dunga...
Comida
FUTBOL!!!!!!!!!

y más Dunga dunga.

Ahh! La vida.

Marcela Calderón dijo...

jajajaja... ¡No sé qué es mejor: si tu post, o todos los comentarios que éste genera! Me muero de risa... ;)

Gaby dijo...

Como dice Silvina, les miro el culo a los jugadores, vamos, chicas, hay de todos los colores y algunos suelen estar buenísimos. Claro, nos son las épocas de mi amado Gabriel Omar Batistuta, pero bueno, siempre hay algo para mirar, aunque más no sea a los morochos de dos metros de alto y un metro de espalda de Nigeria... babaaaa!