10.6.10

La queja como modo de vida

En estos días (quizás, ayer), se realizó en Rosario un acto destinado a entregarle a los estudiantes de magisterio una netbook. El acto se vio entorpecido por un grupo de los mismos estudiantes que quiso aprovechar la supuesta presencia de la ministra de educación y del gobernador de la provincia, para quejarse porque les han puesto materias a cursar en contraturno y ello afecta su legítimo derecho a insertarse en el mundo del trabajo.
Los periodistas estaban adentro, codo a codo con las futuras maestras que se quejaban de la "falta de respeto" de sus compañeros y que reclamaban la entrega de las benditas netbooks. "Yo quiero la netbook que me prometieron porque la necesito", decía una, ostentando en cámara su mejor cara de cachorro apaleado debajo de la lluvia. Todas las entrevistadas proclamaron la imperiosa necesidad de tener su netbook, haciendo uso de dudosísimas variedades de la lengua española.
Si alguien hubiera visto las imágenes sin audio, podría haber reconocido la escena sin titubeos: las caras y las frases utilizadas para el reclamo eran exactamente las mismas que escuchamos cuando, por ejemplo, un grupo de personas que va a ser desalojado reclama una vivienda digna. La diferencia, en este caso, es más que ostensible: la necesidad es muy clara en lo que respecta a la vivienda, pero se enturbia cuando lo que se reclama es, en realidad, un objeto prescindible. Sin embargo, se reclama del mismo modo, como si todo fuera parte de lo mismo.
Las maestras del mañana no reclaman libros: creen que el conocimiento es una cosa que también debe venir desde afuera, ya dada. Intento pensar qué ventajas me hubieran dado a mí tener una netbook mientras estaba en la facultad y, la verdad, no las encuentro. Es más: estoy absolutamente convencida de que el hecho de tenerla no hubiera modificado mi formación en ningún aspecto que realmente importara. Es cierto que, quizás, me hubiera simplificado algunas cosas o me hubiera facilitado alguna entrega de trabajos, pero una necesidad que se agota en cuestiones tan pequeñas y prosaicas termina desdibujándose, al menos, en mi horizonte.
Y mientras nos distraen con la creación de necesidades artificiales, nadie parece aterrarse por el hecho, mucho más básico, de que las maestras del mañana no pueden hablar más o menos de corrido, ni siquiera para articular una queja simple. Si no pueden hablar, me pregunto cómo escribirán y cómo se dedicarán a enseñarles a otros a leer y a escribir, cómo intentaran fomentar el libre-pensamiento, si ellas mismas están encadenadas a la dependencia. Me pregunto y trato de no responderme, porque me da miedo. Mucho.

17 comentarios:

Lu dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lu dijo...

Siempre leo, nunca comento... Pero ahora se me ocurrió comentar, más cuando vi que corre riesgo de gratinarse mi cráneo, jajajaja.
... Bueh, cuestión que, yo no soy docente, pero mi vieja lo es, mi tía lo fue... Y me crié, como muchos de nosotros, entre maestras.
Mi vieja es docente de nivel inicial, y Lic. en Cs. de la Educación y ahora está por empezar a dar clases en el profesorado... y justamente muchas veces hablamos de este tema... de la decadencia en la formación de los futuros docentes.
Creo que como todo, la falla principal de este asunto está en las políticas educativas que tenemos. En cuales son las pautas que sientan quienes deciden qué y cómo se les va a enseñar a esas, valga la redundancia, futuras enseñantes... En menor grado, pero no por eso menos importante, la responsabilidad también recae sobre quiénes deben seguir esas políticas y que son quienes forman a las docentes en el día a día, en el aula, con "pizarrón y tiza", digamos...
Aunque puedo equivocarme, siempre pensé que cuando hay una falla en la mayoría de los alumnos, la responsabilidad esencial es del docente, no de esos alumnos. Del docente que le pone un "aprobado", cuando sabe que ese trabajo es fruto de Wikipedia, del docente que en un final te aprueba aunque repitas como un loro un concepto, del docente que ve que tenés cero cintura o que sos poco didaáctica con los niños, pero te aprueba las prácticas... Y eso se aplica a toda relación docente-alumno, no necesariamente al magisterio.
Y si, no es que desligo de toda culpa al alumno, pero es que no puedo evitar pensar que la mayor responsabilidad en brindar una educación de calidad, la tiene el Estado y en segundo lugar, los formadores directos, para finalmente, ahora sí, "echarle también un poco de culpa" a los que van a la universidad o profesorados/terciarios, para "aprobar". Sobre todo, cuando se está haciendo un magisterio, que te va a dar, ni más ni menos, la importante posibilidad y el enorme orgullo, de educar a las futuras generaciones.
Pero así estamos... En todas las carreras, al menos yo, veo una decadencia generalizada, una disminución gigante del interés por el estudio y del interés por educarse y educar. Es un reflejo de lo que es el día a día, de lo que somos. Un gran país en decadencia cultural, educacional, con valores tergiversados y estructuras totalmente descolocadas.
No está bueno tener esta visión pesimista, pero aunque me duela y no me guste, cada vez confirmo más que no estoy tan errada.

Gaby dijo...

PRI!

GABU dijo...

Sip,realmente es de temer una situaciòn asì y no quiero ni imaginarme esa escena que debe haber sido por demàs dantesca!!!

P.D.:Si hoy por hoy vaaaaaaaaarios de los docentes se ven impedidos de guiar a un alumno en los senderos de la cultura y la educaciòn,con una netbook me hago a la idea de que el lenguaje por señas serà una materia en breve... ¬¬

BESOS SIN CONFORMISMO ;)

Gaby dijo...

La tecnología es el nuevo fetiche, Cecil, si todos tenemo' noutbuk entonce' somo' meno' bruto'. Es preocupante ver como la gente realmente se compra ese cuentito, incluso los maestros, de que si tienen acceso a Internet y a una computadora van a ser más sabios. Yo no tuve pc hasta los 22 años. La notebook la compré hace dos. Nada de mi formación se vio afectada por la ausencia o no de la tecnología.

Creo que la necesidad de la tecnología es un argumento más de la ignorancia. Simplemente eso.

Beso!

Artus dijo...

cecil a tu bien escrito post no puedo mucho q’ agregar, si lo comparto. A lo sumo podría decirte q' No son las educadoras de mañana, sino "son del presente" y de un pasado muy cercano. lu ha escrito al respecto, en muchas profesiones la formación universitaria (no hablemos de la secundaria, o terciaria) deja mucho q’ desear, es paupérrima. Y no estoy hablando de errores en la forma de expresión escrita y/u oral, sino en la formación profesional misma…
Debemos tener miedo, serán los futuros cuadros dirigentes…
Beso - con miedito” :( ;)

Bella dijo...

Durante toda la secundaria y la universidad tuve PC... ¡sólo para copiar el material que encontraba en libros "de papel" y mis propias conclusiones para los trabajos de investigación!

Recién empecé a usar internet después de recibirme, cuando buscaba trabajo... ahora la net forma parte de mi vida por obvias razones (es una herramienta de trabajo y de comunicación con amigos "virtuales y reales") pero nunca fue indispensable mientras era estudiante.

Para mí, en esa época, era algo tan lejano como un viaje a Japón, ponele, y está bien, así es como tenía que ser. Estudiaba y aprendía con los métodos "de antaño" y siempre pensé que fueron 100% efectivos.

No entiendo por qué esta obsesión actual, quizás sea lo que dice Lu, o lo que dice Gaby, pero lo que es cierto es lo siguiente: para lo que menos van a usar esa netbook es para aprender.

Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro dijo...

ja! al igual que Gaby, oh gaby que antiguas somos, hice toda la secundaria sin tener Pc, (termine en el 96) y recien en el 2002 tuve mi primer computadora. De mas está decir que en una carrera como lo es Psicología, en la que tenes que leer leer y leer, no afectó en nada tenerla o no tenerla.
Pero como dice gaby, la tecnología es un nuevo fetiche, aunque solo sea para chatear y jugar al pet society.

OH oh oh la brutez oh...

PLI

Marvin dijo...

Nuestro deporte nacional no es el pato, es la queja. Se juega en muchos terrenos: calle, bares, tele, blogs, etc. Sin ir muy lejos, nosotros nos estamos quejando de la mala educación. Una vez asumido eso, sigamos: Yo tampoco me formé con computadoras, pero son una muy buena herramienta! Obviamente, la tecnología no es directamente un material de estudio, pero sí es un medio para ascelerar procesos de búsqueda e investigación.
No sientas que te estoy contradiciendo porque, de hecho, pienso parecido a lo que escribiste. Digo ¿realmente es nada más que un fetiche? Maestros bien capacitados, y el buen uso de la tecnología, serían un camino ideal.

La lectora dijo...

Cecil, este texto tuyo vino justo en un momento en que, cada vez más, veo la inutilidad de reclamar no porque no se consiga nada sino porque es mejor conseguirlo de otra forma más productiva y menos dependiente.
Saluditos!

REM dijo...

Todavia no tengo netbook y cuando curse la facu recien empezaban a entrar las primeras Pentium por lo cual los profes, cuando habia entrega de TP, daban instrucciones para quienes tenian Pc y para quienes usaban máquina de escribir. y ¡ohhhhhhh! me recibi igual!!!

Gaby tiene razón: un nuevo fetiche del que suponen emanará su futura sabiduria.

Lu dijo...

Creo que quizás si crecimos con pc's o no, depende un poco del poder adquisitivo o de cierta cultura familiar (muy tradicional o un toque más moderna) en la que uno se crió o tal vez "gusto" hacia la tecnología y la posibilidad de adquirirla.
Yo me considero de clase media, nunca me faltó nada pero tampoco nos bañábamos en champagne como la Nannis, jajaja. Tengo 28 años, terminé el colegio en el 99' y sin embargo en mi casa jamás tuvimos pc para el uso que se le da hoy.
Solo mi viejo, tenía una en B&N, que era un bardo para entrar (con el sistema DOS -no se si se escribe así!-) horrible y chiquitita, jaja, con la tortuguita de ratón, con un programa de diseño que utilizaba para serigrafía y con el buscaminas como único entretenimiento. Y que, obvio, no usábamos.
A internet entré por primera vez cuando ya estaba en la universidad, y desde los cybers.... Y mi primer pc la tuve como a los 24 años mas o menos (recién ahí empecé a facturar y me la compré, evolución tardía la mía, jajaja).
Supongo que es por eso que no me formé el hábito de buscar material de estudio en la web ni de usar la internet como herramienta de estudio. Lo mío, como lo de muchos, fue a base de libros, fotocopias y millones de apuntes de clase que me dejaron un callito for ever en mi dedo anular derecho, jajaja.
Sin embargo, no digo que la tecnología sea el problema. A mi me encanta internet! Y a todos los que estamos comentando, evidentemente que también!!!
La tecnología en general, computadoras e internet incluidas, no es mala, sino que es algo neutral. Pero los que la utilizamos somos nosotros, y justamente de nosotros depende el uso que le demos, y ahí si, el uso puede dejar de ser uso para pasar a ser abuso y las consecuencias evidentemente no van a ser buenas. Como todo, es relativo y depende de múltiples factores.

De todas maneras, y perdón si alguien cree que exagero o me voy a la mierda con ésto, pero al menos yo estoy firmemente convencida de que es así: La internet es un arma útil, pero no necesaria ni indispensable para formarse...

Entonces yo me pregunto: ¿habiendo TANTAS necesidades en la comunidad educativa argentina, como chicos que no reciben en condiciones la comida del plan alimentario escolar, aulas con vidrios rotos, sin calefactores, con problemas eléctricos en las instalaciones, techos que se caen y demás problemas gravísimos que los noticieros berretas trivializan en medio de tanta pedorrada mediática que se ve todo el día, es TAAAAN necesaria un netbook?

Dejenme de joder...

Lu dijo...

Qué querés que te diga... Me parece una pedorrada monumental...

A ver si el Ministerio de Educación empieza a asignar más eficientemente los recursos.

Maggie dijo...

En Venezuela tampoco podemos estar muy orgullosos de los "educadores del futuro". Con el cuento de eliminar el analfabetismo, el presidente creó Misiones para enseñar a la gente a leer. No importaba si tenías 10 o 60 años, enseñaban a leer a todos por igual. Del mismo modo, se crearon oportunidades de estudio para quienes no la tuvieron. En un par de años, una persona de treinta y tantos años que se vio obligada a trabajar toda su vida, obtenía un título de bachiller igual de válido que el título que yo tardé 14 años en conseguir (considerando que comencé en el pre escolar a los 3 y me gradué a los 16 de bachiller). Hasta ahí todo bien... El problema llega cuando estos bachilleres express entran en las universidades del gobierno (no públicas, sino las universidades en las que el gobierno mete a quien quiere), estudian educación y, por el nivel de exigencia de la casa de estudios, obtienen un título sin siquiera saber hablar o escribir. Es algo deprimente, pienso yo... Es peor cuando pienso que son esos los profesores que tendrán mis hijos (cuando los tenga), si continúo en Venezuela.

Beya dijo...

Nota de la maestra de 1er grado de mi hija (escuela privada):

"Las niñas deberán traer un pañuelo, tipo Binchita...".

Mi respuesta:

"Chicas, 'vinchita' va con 'V'".

Respuesta de la maestra de 1er grado de una escuela privada:

"Es que lo corrigió automáticamente el word".

WHATTTTT??? ¿¿??

Living Dead dijo...

Creí que nunca escribiría esto, pero...

Estoy de acuedo en un ciento por ciento!!

Beso

Marcela Calderón dijo...

Está todo dicho, Cecil..por vos y tus correligionarios. Nada más para agregar. Chapeau!