25.5.10

Corre, peatón, corre

Durante mis primeras visitas a Rosario, me asombraba ver la cantidad de gente que corría/caminaba por los parques y/o a la vera del río. "Pero cuánta gente sana hay acá", pensé en ese momento, sin sospechar siquiera a qué podía deberse tanto derroche de energía. Ahora lo sé: los rosarinos se entrenan arduamente para poder caminar por la ciudad sin morir en el intento.
Después de haber vivido más de veinte años en Buenos Aires, pensé que nada -pero nada nada- podría sorprenderme. Sin embargo, los conductores rosarinos me espantan -literalmente- a cada paso. He tenido tantas experiencias cercanas a la muerte como esquinas he cruzado. Cada salida se convierte en una suerte de odisea, en la que ya no importa llegar a tiempo a una clase o alcanzar la meta de comprar alimentos: lo que importa es ser más veloz que ellos, más intrépida y tres veces más cautelosa. Las sendas peatonales no son para los automovilistas otra cosa que rayitas pintadas en cada esquina sin sentido; los semáforos son obstáculos que rara vez entorpecen su marcha. Si algún automovilista osa darte paso, lejos de parecer una amabilidad, suena a trampa: uno termina cruzando a toda velocidad de todos modos, para evitar desbocar sus instintos asesinos.
Es hora de que los peatones tomemos las calles; basta de esperar durante larguísimos minutos que no haya ningún automóvil en la línea del horizonte: tenemos derecho a cruzar sin tener que apurarnos, sin tener que correr y sin cargar con el temor de terminar aplastados debajo de sus inmundas ruedas. Así que, si este blog dejara de actualizarse con la frecuencia de siempre, ya saben donde buscarme: seguramente, estaré sobre algún pavimento, transformada en calcomanía de mí misma.

23 comentarios:

Marcela Calderón dijo...

jaaaaaaa.. y sí -lamentablemente- son así...
(la risa es por lo de la "calcomanía de mí misma"...;)

Marcela Calderón dijo...

Prrrrrrrrrrrrriiiiiiiiiiiiiiiiiii ;)

Marcela Calderón dijo...

Ah.. pensé que me lo perdía... quépava :)

Jesi dijo...

ah no, yo no me apuro, me resisto a que una horda de inmundos descerebrados detrás del volante me digan cuándo puedo cruzar la calle.

Etienne dijo...

Acá en Neuquén pasa más o menos lo mismo y no creo que mejore la cosa...
Sin embargo ciertos comportamientos tienden a nivelarse por sí mismos: si el automovilista esperando pacientemente tras una luz roja cuando se cambia a verde sufre a un peatón canchero que disminuye su ritmo de cruce de calle solamente para enardecerlo, ¿tiene el derecho de pegarlo al piso cual calcomanía de si mismo?

Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro dijo...

ja! yo tengo mi teoría de por qué pasa eso. No sólo en Rosario, sino tambien acá en cordoba. Tambien me llamó mucho la atencion cuando me mude, como pasan rajando y no le dan bola a nada.

En realidad no es algo intrínseco de los rosarino o los cordobeses, me parece que algo inherente a los conductores, lo que pasa es que en capital con la cantidad de colectivos que hay no pueden hacerse los vivos, entonces nosotras, que vivimos mucho tiempo allá acostumbradas al letargo del transito, nos sorprendemos porque acá andan a los pedos como si todo fuese la lugones.

Oh sí, ese es mi estudio antropológico de los conductores del interior.

Lo se, soy un genio, decilo.

Living dead dijo...

La calcomanía...tendría los anteojos astillados??

Beso

Maggie dijo...

Vivo en Venezuel y por acá muchos conductores ignoran los derechos de los peatones, haciendo cosas como no darles paso o parar sobre el rayado mientras esperan que el semáforo cambie. Por su parte, los peatones también son criaturas imprudentes que cruzan la calle en el lugar que mejor les parece, provocando así la ira de los conductores...
Yo soy del tipo que cruza únicamente sobre el rayado. Pero eso sí, intento hacer cumplir mis derechos, como cuando en zona escolar, cruzo el rayado como si la calle me perteneciera y sin importarme realmente que haya carros esperando hasta que yo termine de cruzar...
Bah, en Venezuela tanto los conductores como los peatones carecen de prudencia, haciendo lo que les da la gana e irrespetando las leyes de tránsito... =(

Gaby dijo...

Yo vivo en Gran Buenos Aires y paso bastante tiempo en Capital y NUNCA la pasé tan mal en la calle como en Rosario, es endemoniado el tránsito, no sé qué les pasa, pero de veras, loco, aflojen porque son terriblemente maniáticos.

Beso, oh, Cecil!

Bella dijo...

Me parece que el estudio antropológico (?) de Carolina está muy acertado.

Eso, o en el interior son todos asesinos.

R.Galatea dijo...

En Misiones también, igual pensé que acá nomás pasaba, no hay respeto. Mi suegro anda por Rosario paseando, le voy avisar que tenga cuidado.
Saludos

Cecil dijo...

marce: una imagen vale más que mil palabras [?] jajaja

usted maneja, así que no se haga la desentendida ¬¬ compadecete de nosotros los peatones eh :D

beso!

Cecil dijo...

jesi: yo también. hagamos ostensible la cruzada pro-peatón y echemos miradas fijas.fulminantes por doquier :D

Cecil dijo...

etienne: eso también es verdad. hay peatones que no respetan para nada los derechos de los conductores. algo me lleva a decir que sí, tendrían derecho a calcomanizarlo [?], pero no apliquemos la ley del talión [?] porque estamos al horno :P

Cecil dijo...

caro: sos un genio, claramente. adhiero a tu teoría y agrego una observación de mimadre: ella, en su carácter de conductora, sostiene que acá manejan como si estuvieran en un pueblo, cuando en realidad el tránsito es casi tan horrendo como el de Buenos Aires.

va como corolario de tu estudio, ponele :P

besos!

Cecil dijo...

living dead: cuak [?] quizás pueda sacármelos antes, cosa que justificaría el atropello

saludos

Cecil dijo...

maggie: será entonces un mal latinoamericano? o será un mal humano, nomás? es bueno saber que si viajo a venezuela, tengo que cuidarme de los conductores como acá ¬¬ aunque sería mucho mejor que pudiéramos caminar sin temor a ser aplastados en cualquier vereda

saludos!

Cecil dijo...

gaby: así y todo, no han podido amedrentarnos ;) la próxima, salimos disfrazadas de muñequitos de prueba, a ver qué hacen jajajaja

besos!

Cecil dijo...

bella: sí, muy acertado. todos no, eh... uno de cada mil automovilistas te cede el paso, ojo al piojo jajajaja

ya van a ver cuando me compre el jeep :P

Cecil dijo...

r.galatea: no, acá es tremendo. decile que mientras camina por esta hermosísima ciudad, prenda todas las antenas :P

besos!

Gia dijo...

La última vez que volví de visita a Buenos Aires pensé que en cualquier momento tenía un accidente.
Acá te ve la policía haciendo las maniobras o cometiendo tantas faltas de tránsito como lo hacen allá y te ponen una multa del tamaño de una casa, te mandan a la corte y a que tomes clases.

Pasará mucho tiempo para que apliquen algo así en Argentina? La respuesta, OBVIO que SI.

Saludos! =)

PD: Te invito a visitar mi blog! =)

Cecil dijo...

gia: probablemente, eso será posible en este país cuando nos vayamos todos y se vengan a vivir los extranjeros [?] jajaja

ya anduve por allí :D

saludos!

La Pé dijo...

los placeres de vivir en el interior Cecil!!!
Acá o te arrancan una rebanada de traste o se paran a charlar con el cuñado en medio de la calle cual si fuera el mismisimo Hipolito Yrigoyen, ponele.