14.5.10

Batalla contra los oído-seco

Los oído-seco se caracterizan por ser personas extremadamente habladoras. No habladoras al estilo alma.de.la.fiesta, sino, más bien, al estilo terapia.de.grupo. Para ellos, el mundo que los rodea es una gran oreja, cuya única misión en la vida es recibir sin chistar cada una de las frases que tengan para decir. Los demás no son interlocutores sino entes desprovistos de voz y de intereses personales, que están allí para que los oído-seco descarguen indiscriminadamente su mundo interior. Una conversación con un oído-seco puede desarrollarse del siguiente modo:

Oído-seco: ...entonces, yo le dije que ni en pedo se le ocurriera ponerle lentejuelas al traje y ella me dijo no-sé-qué, entonces me fui, como esa vez que me tuve que pelear con Fulano porque me dijo que estaba gorda. ¿A vos te parece?
Oreja: Claro, lo que pasa es que... [aquí se superpone con el siguiente parlamento del oído-seco]
Oído-seco: No importa. La cuestión es que estuve en el supermercado y los trapos de piso estaban de oferta, así que compré un par y después me fui a tomar unos mates a lo de Mengana porque....
Oreja: ...

Y así podríamos seguir hasta el infinito. Mejor dicho: no hasta el infinito sino, más bien, hasta que al oído-seco le haya aparecido algún otro factor distractor que lo lleve a operar en otra dirección. En líneas generales, el oído-seco inicia la conversación con una pregunta que el interlocutor interpreta, erróneamente, que debe responder. En realidad, esa pregunta tiene como única función dirigir el intercambio hacia alguno de los temas sobre los que el oído-seco pretenderá discurrir. Al oído-seco no le importa ni cómo estás, ni qué pensás, ni espera que sopeses y elabores una solución para alguno de sus mil problemas [porque los oído-seco dicen tener siempre millones de problemas]: sólo quieren inventar alguna excusa para hablar.
Hay momentos, sin embargo, en los que los oído-seco no emiten sonidos y uno tiende a creer ingenuamente que nos están escuchando. Pero no: cuando el oído-seco permanece en silencio, se limita a escuchar los borbotones de frases que suenan dentro de su cabeza. Y es así. Intentar mostrarles que el mundo se compone de otra gente que también tiene voz es como tratar de domesticar un clavo para que haga piruetas al grito de '¡salta, violeta!'. Por eso, es altamente recomendable no entrar en estériles intentos de charla con un oído-seco: si no podemos escapar de ellos, permanecer en silencio, asintiendo con la cabeza, es lo mejor que podemos hacer. De este modo, su vómito verbal terminará antes y, al menos, no habremos gastado saliva en chimangos.
Ahora, si somos verdaderos enarboladores de antorchas, absolutamente desquiciados en lo que se refiere a hacer justicia por mano propia, una manera de frenar este delirio verborrágico es plantarse frente al oído-seco y gritarle: "No me interesa lo que decís. Andá a hablar con las paredes y dejá de fingir que querés mantener una charla conmigo, cuando lo único que te importa es hablar como un lorito parlanchín. Rajá, perro." Con esto no vamos a modificar la conducta del oído-seco, pero habremos generado un factor distractor que nos permitirá salir corriendo, para nunca más volver.
¿Cuántos oído-seco deben tolerar por día? Vamos, hagan sus denuncias, que luego el comando antorchero hará justicia [?].

16 comentarios:

MateConDuraznos dijo...

PRIII!!!

MateConDuraznos dijo...

No hace mucho estuve en una fiesta donde había un oído seco. Iba por todos los grupos a contar exactamente lo mismo: que el tránsito apestaba, que él vivía mejor en el campo.
No importaba si uno estaba hablando del apareamiento de los manatíes o de la segunda guerra mundial. ël se metía y empezaba su perorata.
Para antorchearlo sin piedad.

LoreVero dijo...

En mi oficina somos 13, de las cuales 10 son Oido-Seco!! Ya la pregunta nisiquiera deja un segundo para que uno piense que puede o debe contestar, ya han llegado al punto que la pregunta es seguida sin repetir y sin soplar de la respuesta(que obvio ellas quieren escuchar) Una de dos: o son seres que debieran dedicarse en forma exclusiva a monologos estilo stand up o me convendria ir cambiando de trabajo.

La Pé dijo...

Tengo una amiga oído-seco, a la que todos evitamos "lapregunta" (así le decimos) de "cómo estás?", porque tendrás para media tarde de escuchar un tango y como la vida la engañó...
Hay veces, confieso, la quiero antorchear, pero es amiga.

Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro dijo...

ay por dios que excelente descripcion de mi sueg... ah no no ehm digo, de alguien que habla mucho sin importar quien esta del otro lado!!!!!

Es totalmente cierto que como sólo escuchan las voces en su cabeza, el oido seco, tenderá a mezclar muchos temas, y llevara la conversacion hacia donde se le cante sin importar que el otro este respondiendole sobre el topico anterior.

Impresionante querida!

mencanto


Pli PRI

Lean dijo...

La mejor solución ante los oído-seco que mencionás, al menos para mí:

http://www.youtube.com/watch?v=FOFZl_c-sW4

Un (Tipo) Cualquiera dijo...

Sé muy bien lo que es un oido-seco... lamento decir ante ustedes que mi mejor amiga padece de esta terrible condición.

El mayor de los problemas es que no sólo es oido-seco si no además es depresiva, entonces con sus millones de problemas juntos su vida no deja de ser una completa mierda.

Saludos...

GABU dijo...

Ademàs de sùper entendible,me siento tristemente (?) identificada con tus palabras CECIL... :S

Me considero un oìdo-seco (de a ratos,no toooooodo el time) y puedo asegurarte que cuando nos juntamos con otro oìdo-seco es un estallido inaudito insoportable,pero divertido!!! ;)

** DOY FE:Cuando a un oìdo-seco le decìs noentiendouncaTTTTTTzodeloquecarajomestashablando,ellos frenan como por arte de magia!!
jajajajajajjj

P.D.:Igual,sostengo que lo peor que puede pasarle a uno en la vida,es toparse con gente a la cual le hablas de la temperatura y ellos te dan la hora... ¡¡¡GRRRRRRRRRRRR!!!!

BESOS (again) CON MEA CULPA

Gaby dijo...

Ay, confieso que me mata escucharlos. Tienen un discurso tan cerradito, tan compacto que me fascina. Y como a mí no me gusta contarle cosas a cualquiera, no la paso mal. Au contraire XD!

Beso!

Maggie dijo...

Uy... Creo que durante gran parte de mi vida fui una oido-seco. Me avergüenzo profundamente de ese hecho!! Afortunadamente, creo que he cambiado mucho con el paso de los años y ahora soy medianamente capaz de escuchar a la gente (en lugar de fingir escucharlos mientras pienso en anécdotas más interesantes para contar, que lo que estoy escuchando).
Espero con este corto testimonio, mi estimada Cecil, sepa usted reconocer que los oido-seco podemos rehabilitarnos y comenzar a formar parte de la sociedad!!
xD

Maggie dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
R.Galatea dijo...

Y parece que la gente que habla poco tiene un imán que atrae a los oído-seco... Mi cuñada es una máquina de hablar, pero ella es de la que habla una estupidez detrás de otra y no se da cuenta que se le rien en la cara!
Sí, definitivamente antorcha para mi cuñada.
:)

REM dijo...

jajjajajaja, con una amiga me pelee exactamente por decirle mas o menos eso que escribiste sobre el final cuando una vez, telefonicamente, la mina no paraba de hablar, asi que deje el tubo, fui hasta la cocina, me calente mate, cambie la yerba, volvi y ¡la mina nunca se dio cuenta que no la escuchaba!. Ahi nomas le zampé eso salvo que no le dije "perro" sino que la mandé a un lugar lejos lejos

Gabyta dijo...

aaaa curse con una chica en la facultad que era asi..que desgracia por favor!
Hoy por suerte no tengo que tolerar a ningun oido-seco, debe ser porque me he propuesto como premisa para una vida relajada, no tolerar a ningun oido-seco cuando mis antenitas de vinil detenctan la presencia de los mismos, los auyento respondiendo a esa primer pregunta excusa que suelen hacer para poder comenzar a parlotear, con algo asi como... "Se murio mi mejor amigo". Y se despues de decirle algo asi, el oido-seco sigue muy campante con el parloterio, lo mando a la mierda y listo sin ningun remordimiento.

Etienne dijo...

Cuando me cruzo con estos personajes, pongo la mente en blanco (evito ese efecto en los ojos, para que no se den cuenta) y me pongo a pensar en Homero, cuando él mismo hace eso pero porque es medio hueco nomás y están los monitos sacándose piojos o la burra con las moscas alrededor o incluso también el ave ese que se balancea ritmicamente...

Ya sé, me desvié del tema, perdoná!

Es que si tengo que responder secamente, me quedo sin clientes, digo sin contribuyentes!!

Bella dijo...

Uff si me los habré cruzado... siempre les pasó algo peor que la desgracia de turno que yo esté viviendo.

Pfffff