27.4.10

El catálogo de ropa infame que supimos conseguir [?]

De la encuesta realizada aquí, podemos determinar que los efectos de la moda infantil de la década del ochenta han sido espeluznantes: muchos años después, y aun cuando (casi) todos nos vestimos solitos [?], seguimos recordando con pavor las prendas que nuestras madres, ciegas a todo destello de buen gusto, nos obligaban a utilizar para cubrir nuestros frágiles e indefensos cuerpecitos.
En el top mil del catálogo de la ropa infame, podemos mencionar: los equipos de gimnasia de nylon (con o sin rayas, con la tirita que calzaba en los talones), los horrendos pitucones, los volados, las blusas con cuellos enormes, la ropa que picaba, los zoquetes con voladitos, los espantosos zapatos guillermina, el portafolio de cuero marrón, los joggings marrones, los zapatos ortopédicos, las polleras-pantalón, las hombreras, las calzas de colores flúo, los vestidos bobos, los ponchos [?], los zapatos de charol, la ropa heredada, los pullóveres bariloche, las polainas, los pasamontañas, etc. Mención aparte merecen los casos de Marcela, que envió fotos de sus joggings marrones, el de Von Eisberg, a quien sacaban [?] a pasear disfrazada de española y el de Lean, que adjuntó un link como testimonio, para que todos viéramos cómo se empeñaban en vestirlo igual que a su hermano.
Nos guste o no, tenemos que reconocerle algo a nuestras madres: gracias a su mal gusto, hemos templado nuestros espíritus en formas insospechadas. Haber sido vistos con esos atuendos, nos ha hecho más fuertes: sabemos que podemos volver de cualquier ridiculez atroz, porque ya lo hemos hecho. Las nuevas generaciones serán débiles en este sentido: basta con mirar las vidrieras para tener la certeza de que los niñitos modernos, vestidos con la ropa cool que hoy les ofrecen, no llegarán jamás ni a los talones de nuestro coraje. Los padres de hoy no ejercen venganzas textiles como los de antaño, sino que lo hacen de modos más profundos y perversos, poniéndole a sus hijos nombres como Milton Sánchez o Thomas Gregorio del Valle o Walter Wilson [sí, todos son casos reales] y de eso, señores, no se vuelve.
Propongo, de todos modos, que ejecutemos nuestra venganza: de aquí en más, cada día de la madre, cada día del padre, tutor o encargado, no nos devanemos los sesos para hacer gala de nuestro buen gusto. A partir de hoy, los responsables de nuestros traumas roperiles recibirán lo que han sembrado: regalemos ropa fea, zurcida y con pitucones, regalemos zoquetes ridículos y llenos de volados que no se puedan cambiar y sometamos a nuestros progenitores a la tiranía de su heredado mal gusto. Ante la más mínima queja o cara de asco, enarbolemos nuestras fotos de la infancia como toda prueba de nuestra inocencia. Se hará justicia.

Pregunta al margen pero al pie: ¿Quiénes han cargado sus útiles escolares en el clásico portafolio de cuero marrón en lugar de usar una mochila, como lo hacía el resto de sus compañeritos con padres normales?

20 comentarios:

Palmyto dijo...

por suerte siempre fui con mochila =)

BTW.. priii :P

Bella dijo...

Gracias a Zeus, a Lucho, a Dios y a Buddha, más cualquier otra deidad que andaba por ahí, yo nunca llevé el coso marrón.

Mochila, bolso cruzado o bolso tejido por mi abuela (diviiiiino, yo se lo pedí), pero nunca maletín marrón de visitador médico.

Y a mucha honra!

Gabriela dijo...

Yo, yo, yo usé portafolios marrón..., pero tengo que admitir que me gustaba.
(perdón pikachu)

MateConDuraznos dijo...

Mochila. Pero mi madre, que se hacía la hippie, me colgaba una carterita de cuero labrado para poner los aparatos (en lugar de la caja de plástico fluo que usaban todas mis compañeras). Una porquería.

Después de leer sus post, Cecil, tengo que salir corriendo a terapia!

y: PLIII!

Erica dijo...

No, no, por suerte siempre tuve mochila!



Beso
PD: tengo otro nombre para añadir: Axel Gorosito...

Artus dijo...

ah no sé!!... a mi me gustaba llevar valijas (soy anterior a las mochilas) Tuve una propia negra; como no me duraban (las hacía pelota...), heredé una de mi hermano, labrada y con sus iniciales, también llegué usar una de mi Padre.
cecil, recordar la utilidad de las valijas: servían como poste de un arco de fútbol, ficticio; como pelota y arma para defensa personal ;)
También para "subirse" a él y tirarse cuesta abajo por el césped - q' delicia ser niño y hacer travesuras!!! :D -

Beso y aguanten las valijas (y los portafolios...) :P

REM dijo...

nooo, por suerte siempre mochila. Pero muchos compañeros varones del primario llevaban el portafolios inmundo ese.
Aplicaré la idea del regalo para el dia de la madre.

Gabyta dijo...

oooh mi portafolio era negro, y me lo hicieron llevar hasta tercer grado...

Gaby dijo...

Mochila de todos los tamaños y colores, yeah!

Pobrecitos Güilson, Estéfanis, Shonatáns y Shenifers, de ahí no se vuelve :(.

Beso!

Perro dijo...

¿Qué quiere que le diga?Con los años,los "viejos" se visten cada vez peor,sin ningún tipo de asistencia:poleras de colores dantescos,generalmente metidas adentro de un jogging cuya cintura está a la altura de las axilas.Por supuesto que el calzado acompaña:alpargatas o similares.
Lo peor de todo es que,como ya están tan "quemados",si uno les dice algo,les chupa un huevo.
En los '70,en mi barrio ,andar con la maleta marrón era de bacanes.Yo andaba con una "valija" negra que ya había usado alguno de misa hnos.

GABU dijo...

Noup CECIL,ya lo dijo la filòsofa (?) GRACIELA BORGES: "de lo ùnico que NO se vuelve es del ridìculo"!!!
De hecho y por lo visto no hemos regresado del todo de la ridiculez pasada porque he tenido el HORROR de apreciar que los fatìdicos PITUCONES estan de vuelta y con tutti,SHITTTTT!!!

P.D.:Y nada de regalar,eh?! O armamos entre todos una buena hoguera o caso contrario,hagamos una obra de bien y donemos nuestro traumàtico vestuario al EJÈRCITO DE SALVACIÒN que encima te lo pasan a buscar por tu casa!!
jajajjjajajaajaj

** Yo,se ve que de las GUILLERMINAS nardas no regresè en la totalidat porque me empeño en comprar zapatos en GRIMOLDI... :S

Tampoco me olvido que mi señora madre se empeñò en hacerme usar las POLLERAS ESCOCESAS (encima me parecìan mononas con sus tablitas,ja!) me las enchufaba con esas botas infladas que si me agarraba una lluvia repentina lo màs probable es que no pudièra levantar el ojete del suelo!!!!

Pufffffffff!!!! Me agotè…
Sip,entrar en estado de HORROR,tambièn es cansador…

BESITOS SIN CATALOGAR (?)

Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro dijo...

yo use portafolios la puta madre, y esos zapatos horribles que tenian una forma rara de atar el cordoncito. una cagada. veo que hiciste caso omiso de losw joggins que se usaban con zapatos de charol

te dejo otro aporte: los equipos de gimnasia de tela de avion fluo por dios! matame ya!

Marcela dijo...

Con muchísimo dolor y removiendo viejas heridas, no sólo envié mis fotos de joggins marrones como prueba del pésimo gusto ochentoso, sino que además ahora debo admitir que sí, usé portafolio marrón un año (creo que era cuarto o quinto grado), encima heredado de mi hermano. Mi vida es una desgracia signada por el marrón. Por lo menos no me pusieron de nombre "Yésica"...

R.Galatea dijo...

Por suerte mochila, aunque no sé qué era mejor, porque a la mochila la llenaba de libros y pesaba mucho (espalda encorbada), se me hacía que con el portafolio se te alargaban los brazos del peso... cosas de niños!

Na dijo...

Yo! Y me vendieron el verso de "problemas en la espalda que la mochila aumenta".

Aunque de los problemas sociales que generaba ser la única que llevaba portafolio en un curso de 37 minas odiosas con mochilas de moda nadie dijo nada...

Cecil dijo...

claro, claro, ahora resulta que todos usaban mochilas... por el amor de buddha

Bien ahí las que confesaron lo del portafolio, che :P los que usaron mochila no pueden siquiera vislumbrar lo mal que nos sentíamos cargando esa porquería marrón, absolutamente incómoda :(

Gabyta dijo...

y ahora me acuerdo mira... cuando me compraron mochila,(para 4to grado) era espantosa, era como un portafolio con correas bah, tenia una tapa con unos ganchos horribles y era de un material grueso... ay! mis padres... mis padres...

Cecil dijo...

jajaja para eso no te hubieran comprado nada jajajaja

igual, las mochilas de ahora, esas con rueditas, son peores, no?

gabriela dijo por ahí que le gustaba el portafolio ¬¬ cómo puede ser? eh?

kurgan dijo...

El elástico del equipo de gimnasia no calzaba en el talón, sino en la planta.

Eso ocasionaba que si te quedaba algo corto, al agacharte quedabas indefectiblemente con parte del culo al aire.

P.d.: Aguante el elástico cosido para llevar la carpeta y alguna otra cosa!


Beso

Sil dijo...

Yo usé portafolios hasta 4° grado!! Hasta 2° más o menos éramos mitad y mitad, después todas empezaron a usar mochila menos yo :(

Pero nada podrá superar al horror de vestir pulover rojo, bermuda escocesa, cancan rojo, y bufanda de la misma tela de la bermuda a los DOCE AÑOS. Lo peor es que me encantaba ese conjunto.