27.1.10

El acaparador compulsivo

Parece evidente que, de toda la fauna micrense, la especie más temida y vituperada es la de las madres que viajan con sus pequeños retoños llorones y olorosos. sin embargo, sólo una de cada diez veces nos toca compartir nuestra travesía con una de estas señoras. muchas de esas veces, incluso, el retoño duerme a pata suelta durante todo el viaje y ni siquiera nos enteramos de su existencia.
Las apariencias hacen que generalmente no notemos la presencia de un especimen mucho más pernicioso y molesto, que pisotea los derechos de los demás sin ningún pudor. Me refiero al acaparador compulsivo.
Este sujeto suele viajar solo y hace uso de las instalaciones del ómnibus como si se encontrara en el living de su casa. Se levanta por lo menos treinta veces a beber agua y café sin reparar en que la pila de vasitos que él descarta descuidadamente no es un recurso renovable. Con la misma frecuencia -dado que, pobrecito, ha bebido hectolitros de eso que escupe la máquina-, acapara el baño y no le importa si, quienes viajamos en el piso de abajo, olemos sus emanaciones descaradas aun tapándonos la nariz con ambas manos durante un tiempo que bien podría acabar con nuestras vidas.
Por supuesto, el celular del acaparador compulsivo suena cada quince minutos, con las melodías más siniestras que nuestros oídos puedan tolerar. Mientras habla a los gritos, no duda en cortarse las uñas de los pies, desabrocharse la camisa o abrir su valija para buscar un hisopo que luego introducirá en su oreja frente a nuestros impávidos ojos.
Debería quedar claro que el transporte público es, precisamente eso: público. El hecho de pagar un pasaje no nos habilita a hacer partícipes a cientos de desconocidos de nuestras manías privadas. los ómnibus deberían venir provistos de una alarma detecta-acaparadores-compulsivos, cuya activación generara la expulsión automática de esta clase de ameboides infames.

18 comentarios:

Perro dijo...

Los odio,los odio.Tengo algún que otro "amigo" así,que cuando les decís algo,encima se ofenden y te largan un:"pero si es algo natural,o,desde cuando sos tan exquisito vos,¿eh?"
Antorcha para ellos(aunque yo prefiero una Glock,o algo más ruidoso)

Perro dijo...

PRIIIIIIIII!!!!
Ahora sí

leandro dijo...

PRIIIII!!!!

Y

PLIIII!!!

Ya comento como la gente =D

leandro dijo...

Changos, me ganaron de mano, pero me queda el PLI =P

La verdad nunca me tocó esta clase de "compañeros de viaje" cerca. Esto es porque generalmente no viajo en temporada, y suelo agarrar esos horarios en que no viene nadie en el micro. Se la pasan todos durmiendo.

Eso sí, quienes roncan como para no dejarlo dormir a uno se incluyen dentro de los acaparadores compulsivos? O.o Porque en ese caso sí me ha tocado un par de veces =/

GABU dijo...

Yo debo tener entonces mi propio radar estratègicamente ubicado porque jamàs viaje con un ñoño asì gracia' Dior...

P.D.:Creo en cambio,que lo màs efectivo seria amenazarlo con la ANTORCHA JUSTICIERA por ahì quien te dice que se calma ò pasa a mejor vida,no??
jajajjajajajajja

BESITOS OBSESIVOS :S

Beya dijo...

Yo odio a las viejas que padecen insomnio y no pueden parar de hablar. Encima creen que hacerlo en voz baja las exime de la culpa de romperle las bolas al resto del pasaje con chismes boludos a las 3 de la mañana.

Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro dijo...

priiiiiii


pliiiiiiiii

y qué me decis de las madres que le dan la teta a sus bebes y todos debemos ver sus tetas, eh! ok, me van a decir que es un viaje largo, pero podrian llevar una mamadera, o no? ¬

leandro dijo...

Sabés que hoy me estaba acordando de aquel post tuyo "no queremos ver sus tetas"? xD

Justo hoy cae a la farmacia la hermana de una amiga del secundario, quien tuvo un hijo hace poco. Lo llevaba en una suerte de "mochilita" pero al resve (ni idea como se llama ese artilugio). Y al toque que se puso a llorar la mina peló la teta enfrente a todos y le dió al nene. No pude evitar que me chocara la imagen y la actitud, y se me vino ese pensamiento de ustedes a la cabeza =/ A todo esto ella venía a comprar un chupete ¬¬ podría haber comprado el fuckin' chupete y habérselo dado en vez de exhibir una goma en una farmacia y alardear al respecto ¬¬¬ (sisi, alardeó de la practicidad de la "mochilita" en que llevaba al crío, y de su "físico" =//)

Y la miré y tampoco era para tanto che!!! xD

Elisa007_ Estrellandose contra el mundo que la rodea dijo...

Lo peor de viajar en micro son la viejas de merda!!! Ni bien arranca el micro empiezan a tironiar los saquitos que llevan en sus bolsitos y mientras se lo ponen le gritan al chofer "nene podes bajar un poquito el aire?"
LAS ODIO... VAN TODO EL VIAJE BUSCANDO UNA MIRADA COMPINCHE PARA PONERSE A PARLOTEAR!!!1

MateConDuraznos dijo...

Y si el ameboide te toca de compañero de asiento, intentará conversar, a los gritos, sin importarle si uno está a punto de dormirse, y le responde con monosílabos, o con cara de asesino serial.

Bella dijo...

Y ahora que leo lo de las uñas, me hiciste acordar de la recepcionista de la empresa donde laburaba que SE CORTABA LAS PEZUÑAS EN LA RECEPCIÓN MIENTRAS COMÍA SÁNGUCHES DE MILANGA!!!


Agh!

Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro dijo...

leandro, el post no queremos ver sus tetas, es mìo! :O

oh plagio, plagio.

Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro dijo...

ahora que veo, no se si me lo dijiste a mì, o a cecil. oh que confuso es todo, toooooodo.

Marcela Calderón dijo...

Viajé durante años en micros... especímenes hay muchos. El que ronca, es asesinable... ji.

Ana dijo...

Te imaginás que te toque uno así en un viaje Bs. As. - Bariloche?!

Mcrow dijo...

¡Que cosa!

Un abrazo

Erica dijo...

Ajjj qué asssco!!! Sólo quienes viajamos en micro asiduamente entendemos la rabia que ese tipo de actitudes causa.

BEso

lau dijo...

los odio, te juro.
lo más desagradable que me tocó arriba de un micro fue una mina que no tuvo mejor idea que cambiar a su bebé en el asiento. el olor a mierda duro una hora. todo bien con tu hijo, pero nosotros arriba del micro no tenemos por qué tener que exponernos al olor nauseabundo de sus regalitos.