30.12.09

El que se va sin que lo echen...

Cuando se fue, Él dijo que no volvía más, que se retiraba, dejando todo en las manos de su nuevo protegido de ojito desenfocado. No le creímos, por supuesto, porque los de su clase nunca se van del todo. Entonces, asistimos a una suerte de función teatral fantasma que bien podría titularse: "Esperando la carroza". Durante siete años, Él esperó en silencio: sabía que, tarde o temprano, la carroza le traería el cadáver del enemigo sin que él moviera un dedo. Y ahora, igual que todos los que se van para nunca más volver, Él vuelve, disfrazado de salvador tercermundista.
Si todos fuéramos un poco pánfilos, si conserváramos todavía algún vestigio de esperanza, si pudiéramos creer en lo que nos dicen con la ingenuidad de quien no ha sido traicionado, estaríamos aliviados: por fin da la cara el iniciador del zafarrancho, con la clara intención de hacerse cargo de la limpieza. Sin embargo, no somos tan pánfilos como parecemos, no conservamos vestigios de esperanza y ya nos han traicionado muchas veces. Por eso, no le creemos. Por eso, sabemos que esta es sólo una nueva vuelta de tuerca en el circo politequero de lo siempre igual.
Como no puedo evitar la sensación de que no hay nada que podamos hacer para que dejen de repartirse las tajadas de lo que queda, me interesa puntualizar algo que vengo percibiendo con pavor: la estrategia discursiva de Duhalde es brillante. Sus justificaciones son perfectamente lógicas: él no quería volver, pero siente la responsabilidad de hacerlo, porque no aparece otra figura que pueda hacerle frente a tanta infamia. No hay ataques desbordados de loquito como en el otro bando. Muy por el contrario, su serenidad apabulla: "Yo también creí en él", dijo por ahí. Duhalde se muestra como uno más de nosotros [que buddha nos ampare]: desilusionado, traicionado en su buena fe. Se muestra como alguien que sabe lo que hay que hacer y que no tiene miedo de hacerlo. Impecable por donde se lo mire.
Y eso, precisamente, es lo que me causa pavor: los que siguen comprando ciegamente espejitos de colores no percibirán la jugada siniestra. Sentirán, más bien, que ha regresado el padre pródigo [?] a hacerse cargo de los destrozos de la fiesta K.
Sólo queda esperar y desear que, esta vez, seamos más los que ya no nos deslumbramos con las superficies brillantes que esconden siempre el mismo vacío. Moebius mode ON, otra vez.
Y no digan que no les avisé, porque esta ya la veíamos venir.

11 comentarios:

beya dijo...

Uy, bolas, pensé que hablabas de Menem. Yo estoy esperando que vuelvan Manzano y Grosso de la mano de Adelina. A todo esto... ¿Qué pasó con la Meijide? ¿Y Angeloz??

MateConDuraznos dijo...

Digo PRIII porque beya no lo reclamó.

Con el miedo que me dan este tipo de resucitaciones, podría hacer una película de zombies.

Que Fortuna nos proteja!

Gaby dijo...

Da miedito :(.

(Es 30/12 no esperes comentarios más extensos =).

Beso!

Menna dijo...

Bueno... ayer lo vi hacer el papel de una persona herida profundamente por las injurias que cierto dirigente patotero piquetero le hizo. Lo acusó de narcotraficante... ¡Pero qué calamidad!
Pobrecito, fue con sus dos hijitas y el nietito a ver qué le diría la jueza... poniendo cara de perrito abandonado.

¿Puede ser que me recuerde al personaje de Laureano Gómez Acuña cuando intentaba ser político y ponía a su familia de pantalla?

Estos no se van, no tienen vergüenza, no tienen el sentido de la realidad de los demás... ¿Y se atreven a decir "yo también le creí" como si este otro hubiese destruído "todo" lo que él hizo?

Qué asco, qué asco, qué asco me da.

Bella dijo...

Ja. A mí me encantó cuando pusiste "su nuevo protegido de ojito desenfocado".


El resto del post me hizo atragantar la comida, por la realidad y la verdad de tus palabras.

Sabia reflexión, Cecil.
Tengamos miedo, oh, mucho miedo.

Mia dijo...

Postulese que mi voto lo tiene.
Y mande un post para levantar la moral.Me dprimi... un poco mas.
Ufa! Me re deprimi.
Buen 2010!!para todos por favor!!!

Mana-T dijo...

Mejor dicho imposible Cecil.
Este atorrante es el mismo que causó el derrocamiento del inútil narigón inepto ese de De la Rúa, y encima después, nos dejó al tuerto malévolo al mando, con mascarita loquita de secuaz.

Lo peor es que es verdad, siempre va a haber pelotudazos que lo vuelven a votar, porque como vos decís, el cabezota este la tiene clara y fácil en su discurso... él se hace pasar por el "salvador"...

Buen comienzo de 2010 Cecil. Te sigo leyendo! Besos

máx dijo...

ay! linda manera de despedir el año! jajaja. Bueno, voy a estar superficial.


No sé que decir.



Ya sé! cito a la filósofa: lalala!



hehehe...
(hoy no me llevo bien con la política como para echarme el disfraz de opinólogo encima)

Rafa dijo...

Jajajajajaja Los argentinos sois unos auténticos cachondos. Ahora me entero de que teneis una ley de "ACEFALÍA" presidencial. jajajajajajaja

Yo jamás hubiera expresado mejor lo inútiles que son los políticos.

Mortal, che.

Mcrow dijo...

Y es la misma historia allá que aca con nuestros "brillantes" políticos latinoamericanos.

Pero la pregunta es: ¿Hasta cuando lo permitiremos?

Un abrazo

Julia dijo...

Ya te dije que esto da más miedo que las profecías del 2012.

En fin, no quiero pensar más porque hoy despido a un año jodido. Dejáme algo de optimismo para el 2010.

Feliz año nuevo =)