26.7.09

La alimentadora de gatos de nadie

A lo largo y a lo ancho de este blog [?], hemos discurrido varias veces sobre ciertos estereotipos viejeriles que hacen de nuestra vida en el mundo exterior un páramo miserable de impotencia. Aquí hemos denunciado a la vieja usurpadora de espacios en las filas, a la vieja relatora de eventos de su vida que nadie le preguntó, a la vieja catalogadora de enfermedades varias, a la que espera que el semáforo del peatón esté en rojo para cruzar y a la vieja quejosa que busca cómplices en lugares públicos. Sabemos que estos seres se amparan en un hecho tan trivial como el mero paso del tiempo para ejecutar los actos más atroces, como si la senectud fuera una suerte de pasaje de ida hacia los fértiles terrenos de la impunidad más inverosímil.
La vieja que hoy nos ocupa es uno de los especímenes más perniciosos para la humanidad toda, puesto que su accionar se legitima en la invocación de valores como la caridad, la bondad y el amor a los seres vivos. La vieja alimentadora-de-gatos-de-nadie cree tener un free pass para llenar las veredas de tachitos con menjunjes extraños, guisos rancios mezclados con alimento balanceado barato o bolsitas de polietileno con las sobras de banquetes grasosos con los que torturó a su familia. Su accionar se confunde en el imaginario colectivo con un exceso de hacer el bien y nadie se atreve a contrariarla puesto que, de hacerlo, el denunciante correrá el riesgo de ser tildado de inhumano: ¿cómo enfrentar a una pobre anciana que alimenta gatitos huérfanos sin tener la obligación de hacerlo?
Si a uno realmente le parte el alma ver un gatito mal alimentado y desamparado en la calle, hace lo que hicimos muchos que, de hecho, tenemos gato: sin importar si tenemos lugar, tiempo o dinero, tomamos al gatito, lo llevamos al veterinario y lo adoptamos o le buscamos hogar. Nadie en su sano juicio puede creer realmente que soluciona el problema de los animales sueltos y sin dueño que pululan por la ciudad, conviertiéndola en un reservorio de material orgánico a cielo abierto. Yo no he visto a ninguna de estas señoras llevarse efectivamente un animalito, pero sí las veo depositar sus asquerosas bandejitas de fideos de la noche anterior en las veredas perimetrales del hospital Roffo, por ejemplo.
Mientras estas señoras sigan canalizando su ocio de este modo, la ciudad seguirá siendo un tenedor libre de sobras en cada esquina. Nadie les pide que repriman ese exceso de energía filantrópica [zootrópica (?)] que parecen tener. Pero se me ocurre que estaría bueno [?] canalizarlo de modo tal que realmente le haga bien a alguien y no contribuya a propagar focos infecciosos por doquier. Al igual que aquellos ameboides deleznables que dejan los excrementos de sus mascotas en las veredas, las viejas alimentadoras-de-gatos-de-nadie merecerían ser condenadas a vivir entre residuos tóxicos, hasta que sus organismos desarrollen veinte ojos o una nueva mano de siete dedos en medio de la frente.

Nota del Editor [?]: Ninguna vieja alimentadora-de-gatos-de-nadie fue antorcheada ni torturada en el proceso de escritura de este post. No hemos salido a patear las roñosas bandejas de comida ni nos hemos apostado en las esquinas a jugar al 'tiro a la vieja'. Este blog es pro-gatito y de ningún modo se pretende incentivar conductas violentas contra estos animalitos adorables, como dicen que se hizo en la filmación de 'Las aventuras de Chatrán', ponele, que más que una película fue una máquina de matar gatitos amarillos a troche y moche. Desde ya, muchas gracias.

16 comentarios:

Picoco dijo...

priiiiiiii

Picoco dijo...

yo fui vecino de una de estas repugnantes mal paridas.

Lo pior pior es esa carita de "angel avejentado" que te ponen, como si eso las hiciera impunes.

La "Esther", era ademas timida pal esfuerzo asi que alimentaba a los gaturros en su balcon... vecino al mio naturalmente.

Igual, son viejitas simpaticas che...

hay muuuuuchisimo peores. Yo creo que estas van al cielo y todo

Gaby dijo...

PRIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII

No sé quién sos Picoco, pero tu pri no vale, lero leroooooooo

Cecil dijo...

gaby: dejá de impugnar pris que valen


si no, todo el proceso [?] pierde transparencia =P

Gaby dijo...

Ay, este blog es pro gatito, siiiiiiiii ^_^. Yo también soy re pro gatito, aunque para nada PRO.

Ehmmm podrías hablar de las viejas que se caen en el colectivo, les odio =).

Besis!

Gaby dijo...

Cecil: aaaaaaaaaaaajajajaj, creo que perdimos la credibilidat hace mucho tiempo PRIIIIIIIIIIII!

andreita dijo...

Peor q alimenten loros, mirá lo q t digo.

D todos modos -en ambos casos- dan ganas d probar tiro al blanco.

-che no m lo maltraten a Pico q es Uruguasho y el tipo t canta el himno Argento d pie, una cosa de locos- :P

Beso!

Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro dijo...

PLii

realmente esas viejs me dan miedo, me hacen acordar a la vieja de los gatos de los simpson, que cuando le ponen un microfono enfrente grita como marrano.

Los gatitos SON EL MOTOR DE NUESTRAS VIDA, y hablo en plural porque mis otros yoes, y mis amigos imaginarios tambien tienen gatitos. que se sepa. ¬¬

Claudia dijo...

ahhh noooo! explica ya lo de chatran,acabas de dejarme traumada para el resto de mi vida adulta: vos decis que eran varios y que los mataron cual Babe, el cerdito(jamoncito)valiente?..
(pobrecita ella que pensaba que el minino despues de 20 años seguia vivo y corriendo por los prados cual laura ingalls)

Menna dijo...

No estoy de acuerdo.

Está bien, entiendo que un de diez gatos sólo uno pruebe esas comidas con alta probabilidad de sufrir intoxicación, pero no está hecho con maldad y no todas las viejas que lo hacen ponen comida horrenda o mezclas dudodas.

Living dead dijo...

En mi blog -que desde hace un tiempo considerable utilizo para despuntar el vicio de escribir ficción cursi y de dudosa calidad- he comenzado días atrás un esbozo de cuento/novela que comienza con cuatro post-adolescentes que se cuelan de noche en el botánico para cazar gatos con armas caseras pero lesivas (anque letales)...

El personaje "vieja-que-etc. etc." fue torpemente ignorado por mí en esa secuencia, a pesar de su potencial y pertinencia, aunque creo que aún estoy a tiempo de que dicha vieja haga un "bolo" (onda que mire espantada desde afuera como estos boludones dan rienda suelta a su saña).

En fin. Ya veremos.

Beso.

Julia dijo...

jajajajaja me mató la conclusión de la película de chatran
brillante nota al pie
pero el post es genial.. muy buena descripción
ahora, estas viejas solo hacen caridad con los gatitos, ni hablar de alimentar a un niño de la calle o a un señor sin techo.
pero mejor no me meto en este tema

besos, amiga covachera :D

WonderWoman dijo...

Lejos de "antorchear" viejas te propongo ceder mi lazo magico por unas horas (a convenir) y un free pass para conocer a la vieja loca de los gatos de los Simpsons, amiga de la casa.

GABU dijo...

A mì me da toda la ternura esas vejetas aunque me saturen reverendamente los ovarios...

P.D.:Esta clarìsimo que "el gato" es el animalito menos adoptable y màs eliminado!!

Todavìa recuerdo cuando agarraron a todos los que habìa merodeando el Botànico y desaparecieron como por arte de magia... :(

Algùn dìa confìo que se sabrà quien diò la orden de esfumarlos!!
(aunque esto sucediò bajo el mandato del senìl de DE LA RUA,aclaro)

BESOP Y BUENA SEMANITA

Karmakiller dijo...

AAAAAAAAAHHHHHHHHHH....

(es este tren...) de todos los animales, los que mas quiero son las viejas.

Porque fueron gloriosas mujeres, pero se dedicaron a los gatos (como muchos hombres).

buen post. Un abrazo!

Juan Ignacio dijo...

Lo peor es el arroz todo pegado... Pero considero que esto no es nada comparado con los individuos pongo-botellas-con-agua-atadas-a-los-arboles-para-q-no-meen-los-perros.
Esta gente considera que un perro va a ser suficientemente boludo como para mearse encima? Es un fackin' mito como el de la luz mala.Q dicho sea de paso me hincha las pelotas.

Habría que hacer una mención especial para este caso particular de ignorancia/pelotudez que está ligado directamente con "la alimentadora de gatos de nadie"...
Individuos similares...