28.7.09

de librerías, viejas estafadoras y delirios de pirómana

Ayer fui a una librería de viejo a la que nunca había ido antes. Como soy rarita, descubrir una de estas librerías me llena de un gozo indescriptible. Lo quiera o no, anticipo las maravillas que voy a encontrar y casi puedo oler a libro viejo tres cuadras antes de entrar. Me imagino siempre haciéndome amiga del librero, que en el futuro me reservará las joyitas inconseguibles que caerán en sus manos y que, a priori y por algún designio oscuro del universo, están destinadas a formar parte de mi biblioteca.
La puerta estaba cerrada. Pongo una mano en el picaporte y abro, dispuesta a deslumbrarme. Error. Me siento estafada. Cómo podés poner carteles afuera que digan librería, cómo podés llenar las vidrieras de raras ediciones y que el interior de ese antro infecto esté lleno de revistas baratas mohosas y de los videos usados que otrora vendía Página 12. La vieja que estaba apostada detrás del mostrador distaba mucho de ser mi futuro librero amigo, sobre todo por la gruesa capa de maquillaje extremo que se divisaba desde la entrada. Ya estábamos ahí, así que sólo quedaba revisar algunas pilas 'por si acaso' y huir.
Mientras encontraba algunas cosas interesantes a bajísimo precio [las ventajas de que la clasificación por precio la haga un semianalfabeto que juzga el estado del libro y no su contenido], una mujer entró y pidió a los gritos libros de Victoria Holt. Creí que me moría. La vieja no tenía ni idea de qué le estaban pidiendo y se mostró muy fastidiada porque la potencial cliente interrumpió la charla que estaba manteniendo con otra vieja a viva voz, sobre gente con cáncer, gente que se fue y gente muerta. In-te-re-san-tí-si-mo.
Mientras seguía revisando y cargando librejos baratos, descubrí que sí había cosas interesantes, aunque la muy espónjida tuviera en el mismo estante las obras completas de García Lorca, una pantomima atroz de libro de cocina de Choly Berreteaga y una edición en francés de la Ifigenia de Racine. Mis ganas de expropiar a la vieja, quedarme con la librería y organizarla como corresponde crecían demencialmente a cada paso. Cuando me cansé de meter los dedos entre pilas de basura con olor a humedad, me dirigí a pagar.
No la apuñalé con su propio lápiz porque había testigos. La muy perversa hizo todo un simulacro lentísimo de búsqueda de papel y lápiz para anotar los precios y hacer la cuenta, que terminó haciendo mental y dudosamente. "Treinta y cuatro pesos", me dice. Trato de pensar que sumó bien y le doy un billete de cien. Lo agarró como si le hubiera dado una bomba atómica a punto de estallar. "Bueno, treinta y nueve... ¿redondeamos en cuarenta?". Por el amor de Buddha, de Jesucristo, de Mahoma y de todos los Teletubbies, te prendo fuego este antro infecto en menos de un microsegundo. Enarbolo mi clásica [?] mirada fija.fulminante y le respondo: "No redondeamos nada. Son treinta cuatro pesos. No treinta nueve". Sigo mirándola con cara de terminemos-con-esto-de-una-buena-vez. A una velocidad que hubiera puesto nervioso al mismísimo Gandhi, buscó en el cajón mugriento que oficiaba de caja, buscó en un bolsillito oculto en el pantalón [gracias, señora, por la imagen de su ropa interior que no puedo extirparme de la retina]: parecía que estaba buscando petróleo en una fuente de acero en lugar de buscar el cambio que debía tener, porque para eso tenés un negocio, vieja estúpida.
Finalmente, preguntó si no teníamos un billete más chico [no, son todos del mismo tamaño, boba, terminala]. Para evitar que la estrangulara con mis propias manos o que hiciera un escándalo revoléandole los libros por la cabeza, H. revolvió sus bolsillos, pagó y nos fuimos antes de que pudiera denunciarla a los gritos por estafadora berreta y descarada.
Ya estoy preparando las antorchas, porque voy a volver. Alguien tiene que hacer justicia [?].

34 comentarios:

Julia dijo...

Priiiiiiiiii

Julia dijo...

preguntó si no teníamos un billete más chico [no, son todos del mismo tamaño, boba, terminala].

cuak jajajajaja

Que vieja desfachatada. Volvé y ajusticiala por el amor de los teletubbies. Sería genial lo de la expropiación. Habría que preguntarle a cuanto vende el antro infecto, porque si tiene el mismo criterio para ponerle precio que a los libros, quizás sea una verdadera ganga.

¬¬

besos, oh Cecil.

Julia dijo...

Podio completo para H. que lo mira desde la cocina (?)

Se me hace que a esta hora está cocinando ¬¬

Claudia dijo...

Pero que espantoo, clima de peluqueria de vieja dentro de una libreria, pero estos viejos ya no sirven ni para estetica decorativa, en el unico lugar donde el olor a viejo podria pasar desapercibido te encontras con una replica de mirtha legrand maquillada pero sin las 30 cirugias..
Besos

Ana dijo...

No puedo entender a los que tienen un comercio y no tienen cambio!

Lo de la ropa interior, me mató...

Menna dijo...

Ay Ana... las monedas se exportan! Por eso no hay cambio en ningún lado. Y últimamente las víctimas son los billetes de $2 y $5, porque si no faltan están demasiado rotos.

Me hizo mucha gracia.
Yo amo los libros viejos. Una señora amiga me regaló regaló bastantes... pobrecitos, el Romancero Gitano está destruido, pero le amo demasiado, jaja.

Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro dijo...

jajjajj la muy espónjida, ajajj me muero de risa me muero!

ahora, menos mal que lo tenes a H, que sería de vos sin su compañia.





















esto se traduce en: bien, hay que hacerles pagar todo, TODO. jajajjjajja


besos

Zeithgeist dijo...

cheee no es de rarito amar las librerias eh??

eMe dijo...

Jajajajaaa si a vos te pasa eso de querer organizar la librería "como corresponde" (o como vos y tu sentido común te lo indicaran) imaginate lo que me sucede a mí, bibliotecaria, cuando piso una: palpitaciones, sudor frío, vomitos y cefaleas, solo para empezar.

Es cuestión de priorizar el amor al olor a libro viejo o nuevo (a mí me gustan los dos), hacer tripa corazón y bucear en búsqueda de los títulos que tanto nos desvelan.

Saludos!

(no sé por qué zona vivís, pero en zona norte hay un par de librerías con ofertas inmejorables y títulos agotadiiiiisimos en el resto. Eso sí, te tenés que fumar a la vieja que atiende porque son como el mobiliario viste? están inventariadas las muy hijas de puta)

Etienne dijo...

Tenes que pasarme la direccion, aunque sea para antorchearla a la maledetta vendedora!! Y antes de que se incinere el resto del local, saquear lo que valga la pena.
Digo, no me voy a ir con las manos vacías!

Karmakiller dijo...

Jajaja,
lo que siempre pasa!

La dolorsa verdad que nunca cambia, oculta tras el velo rosado de la expectativa.

Gaby dijo...

PRIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII

Cecil dijo...

gaby, tas loquitaaaaaa =P

Hernán dijo...

Por un momento pensé que la señora me quería mostrar su lencería, cuando buscaba el cambio en su bolsillo ultrasecreto ¬¬

Mejor la próxima le pedimos que nos cobre con tarjeta de débito. Para mí que la radio spika era un posnet encubierto [?]

=P

Besos

arwën dijo...

Qué asco los bolsillos ultrasecretos. Asco mal.
Qué buenos los libros mal clasificados y a precios bajos. Genial.
Qué odio me dan las charlas de viejos sobre enfermos y muertos. Esas me hacen querer matarlos a todos.

¿Cuántos libros llevaste al final?

Cecil dijo...

ahora vuelvo y respondo todo =)
pero quiero hacer alarde de mis libros [?] salvados de las garras de la vieja [y arwen em dio pie], a saber:

'El país del humo' de Sara Gallardo
Un libro sobre Teresa de Ávila, de Fulop-Miller
'Consejos para futuros gobernantes' de César Bruto [es lo más]
'La república de Trapalanda' de Marco Denevi


hace un rato estuve en otra, que adoré =): conseguí 'Ceremonia secreta' de Denevi y una edición menos fea que la que yo tenía de Un mundo feliz de Huxley.

compren los libros de Denevi que vean, por el amor de buddha, que no se consigue =(

Gaby dijo...

1) sí, claro estoy loca por eso soy tu amiga =P

2) las librerías de viejo y yo no nos llevamos, nunca encuentro nada interesante y el olor a libro viejo no me atrae. Ahora, sí me llevo bien, pero mooooooooooy bien, con las librerías de saldo, les amo.

3) mmmmm, librería La Covacha, mmmmm

Besos!

Julia dijo...

Chem, si te sobra una edición de Un mundo feliz de Huxley, podrías regalarmela 'silb

=P

GABU dijo...

Juassssssssssssssssssssssssss!!!!

Perdòn,perdòn,sè que no hay motivos para reirse demasiado ante una estafa tan desfachatada pero no puedo evitar imaginar tu rostro sùper happy mutando a la velocidad de la luz en un autèntico tujes portàtil!!!


CECIL,todas todas se te tienen que cruzar en la vida???!!
jajajajajajajajaj

P.D.:Ahhhhhhh!!! Y no la culpes a la vejeta por pedirte un "billete màs chico",pensà que despuès del 25 de cada menos nadie tiene ni monedas,cheeeeeeeee!!! REcuack!! :S

BESITOPPPPP

Cecil dijo...

julia: voy a ver si en próximos viajes la convenzo de que abra una mercería y que le deje la librería a quienes saben de libros =P



[a mí, por ejemplo jejejeje]

besos =)

pd: a esa hora estaba trabajando para traer el pan a la mesa de cada día. no puede andar vagueando por ahí como si tal cosa, che =P

Cecil dijo...

claudia: exactamente. clima de peluquería de vieja o de mercería. igual, detesto también las mega librerías atendidas por estudiantes semianalfabetos.

Cecil dijo...

ana: entonces, si hubieras visto efectivamente la ropa interior, te juro que te estábamos cremando en este momento. un ascor =P

Cecil dijo...

menna: no tenía que darme monedas. estaba pagando 34 pesos con 100 pesos. o sea, hizo toda esa pantomima por joder.

los libros viejos son lo más =P

besos

Cecil dijo...

caro: jajajaja todo, todo, todo... hasta que se avive y me ponga a laburar o quiera vivir de mi talento [?]


pobrecita, creía que iba a vivir de su talento

pobrecita, creía que tenía talento
.


besos

Cecil dijo...

zeitgeist: sí es. lo que pasa es que a nosotros nos parece normal =P


por suerte

Cecil dijo...

eMe: ayyy nooooo. te hubieras muerto. júrote. o la hubieras golpeado con la pantalla de gas hasta dejarla inconsciente y te hubieras dedicado a ordenar todo. los bibliotecarios deberían ir a inspeccionar esos lugares como si fueran inspectores de sanidad y clausurarlos en estos casos jajaja


pensalo =P

besos

Cecil dijo...

etienne: cuando viajes a Rosario, no te olvides de pedirme la dirección y hacés justicia =)

Cecil dijo...

karmakiller: tristemente exacto

Cecil dijo...

hernán: para mí lo estaba provocando. todos sabemos [?] que usted emana algún tipo de sex appeal que hace que las viejas enloquezcan a su paso =P


no lo desmienta. no sea modesto jajaja


besos =)

Cecil dijo...

gaby:

1. tiene usted razón 'mv
2. las de saldo son lo más. les amamos. pero las de viejo tienen lo suyo
3. eso sería genial. hagámoslo.


besos

Cecil dijo...

julia: yo se la regalo. le juro que es muy fea, pero a falta de otra, zafa =)

Cecil dijo...

gabu: mi cara no sabía si mostrar desolación, ira desenfrenada o mandarse a mudar =P


che, paren un poco: no tenía que darme monedas, cieja zorra y camandulera =P


besos!

Santiago J. Segovia P. dijo...

Excelente forma de describir una de esas librerias donde el olor a 3D rancio te ocupa los pulmones. Voy en busca de esa, quiero trabajar allí. Si la encuentro te aviso.

Cecil dijo...

gracias =)

más bien, avisame vos cuando hayas desbancado a la vieja, así puedo volver =P